Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Rueda da un ultimátum a Sargadelos: o se reactiva ya o la Xunta intervendrá

Apunta a la Inspección de Trabajo como posible vía de actuación si la fábrica de Cervo continúa parada | Las instalaciones siguen cerradas y la plantilla sin cobrar la nómina

Trabajadores de Sargadelos a las puertas de la fábrica de Cervo en foto de archivo. |  E.P.

Trabajadores de Sargadelos a las puertas de la fábrica de Cervo en foto de archivo. | E.P.

Roi Rodríguez / Agencias

Santiago

El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, fue ayer contundente respecto a la situación de la fábrica de Sargadelos en Cervo (Lugo): la actividad debe reanudarse «ya, de inmediato» o el Gobierno gallego, en su papel de autoridad laboral, se verá obligado a «tomar las medidas correspondientes».

Tras la reunión semanal del Ejecutivo autonómico, el mandatario mostró su preocupación por el cierre temporal de la factoría y el bloqueo que viven sus trabajadores, que este lunes volvieron a quedarse a las puertas del complejo industrial a la espera de noticias sobre su futuro. «No se puede seguir en esta situación», afirmó, apelando a la resolución del anterior acuerdo alcanzado con la dirección.

Rueda insistió durante su intervención en que lo prioritario es que la planta «vuelva a trabajar con la normalidad con la que se trabajó durante este año». En caso contrario, y si la empresa no da marcha atrás, la Xunta trasladará el caso a Inspección de Trabajo para que emprenda «las actuaciones subsiguientes», algo que espera «que no sea necesario».

Mientras, la plantilla de Sargadelos continúa sin poder acceder al centro de trabajo desde que el propietario, Segismundo García, plantease un ERTE por fuerza mayor que fue desestimado en pocas horas por la Xunta. Los sindicatos CIG, UGT y CC.OO. reclaman una reunión urgente con las consellerías de Emprego y Cultura ante una situación que, según denuncian, mantiene a las trabajadoras como «rehenes» de una decisión unilateral.

Portavoces sindicales aseguran que el empresario ordenó el desalojo de las instalaciones tras la visita de inspectores laborales y que, pese al rechazo del expediente, los trabajadores continúan sin poder entrar y sin cobrar aún su nómina de noviembre, que habitualmente perciben el último día laborable del mes.

Desde las siete de la mañana, como cada jornada, los empleados se presentaron en su puesto y firmaron nuevamente hojas de asistencia dirigidas a Inspección de Trabajo, mientras su propietario viajaba a Londres en un desplazamiento previsto que decidió no cancelar pese al conflicto abierto.

«Que venga Inspección de Trabajo y te ordene medidas preventivas no es una causa de fuerza mayor», ha criticado el representante sindical José Antonio Zan, que considera «impensable» que no se hayan acometido las obras requeridas en materia de prevención.

«Si quiere irse, que se vaya, porque no va a haber problema en encontrar a quien quiera tirar de esta fábrica», afirmó, lamentando que una marca por la que «toda Galicia tiene especial cariño y aprecio» esté, de nuevo, en una situación de máxima incertidumbre.

Tracking Pixel Contents