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Tasga y Valtalia prevén casi 6 años de obras para su batería hidroeléctrica de Meirama

La central de bombeo permitiría almacenar 3,4 gigavatios hora de energía | La inversión supera los 411 millones de euros

Julio Pérez

A Coruña

El Diario Oficial de Galicia (DOG) publicó el pasado viernes la resolución de Aguas de Galicia con la autorización para modificar las características de la concesión otorgada a Coventina Renovables en octubre de 2022 para la instalación de un aprovechamiento hidroeléctrico reversible en el lago Meirama, en el municipio de Cerceda. La obra de la toma se desplaza 325 metros respecto a su emplazamiento inicial y el depósito será más grande, aumentando así también su capacidad de almacenamiento.

No hay cambios ni en el caudal máximo derivado, ni tampoco en los niveles mínimos de explotación. El permiso definitivo queda a expensas ahora de que la central supere la evaluación ambiental. La promotora, participada por Tasga y Valtalia, no detecta «impactos de magnitudes severas o críticas». «Todas las alternativas analizadas resultan ambientalmente viables», señala en el análisis incluido en la documentación del proyecto que la Delegación del Gobierno en Galicia acaba de sacar a exposición pública.

El sistema de bombeo de 440 megavatios (MW) de potencia aprovecha el lago artificial de As Encrobas, creada en la antigua mina de lignitos de Meirama, como depósito inferior. La balsa superior será de nueva construcción. Ocupa terrenos de los montes de Xalo con un volumen útil de 3,83 hectómetros cúbicos. Salvo este depósito y la línea de evacuación, todo va bajo tierra, incluida la central en caverna donde se ubicarán las dos grandes turbinas para la generación de electricidad en los picos de demanda o, en su vertiente de gran batería, activar el bombeo y gastar los excedentes de producción de otras renovables en los momentos de menor consumo para rellenar la balsa superior.

La inversión supera los 411 millones de euros y el plazo de ejecución de las obras evidencia la enorme complejidad de este tipo de centrales: 69 meses, prácticamente 6 años de duración. Durante los trabajos se crearán 550 empleos y en fase de explotación se emplearán a 34 personas. Tendrá capacidad para almacenar cerca de 3,4 GWh.

«El proyecto encaja con los objetivos fijados en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (Pniec)», remarca la compañía, para ganar 22 gigavatios (GW) de capacidad de almacenamiento adicional hasta 2030, «de los cuales las instalaciones de bombeo tienen un peso muy relevante». La tecnología de las hidráulicas reversibles, añaden los responsables de Coventina, tiene «un carácter prioritario en la planificación por la flexibilidad que aporta al sistema, su eficiencia, madurez tecnológica, economía de costes, sostenibilidad y capacidad de implantación a gran escala». «Si bien —matizan—, presenta una particularidad: únicamente puede desarrollarse en ubicaciones específicas en función de la disponibilidad de agua, la orografía y la compatibilidad con la planificación hidrológica».

El diseño, como subraya Coventina Renovables, «respeta la reserva para abastecimiento de agua a la ciudad de A Coruña y su área metropolitana». El estudio hidrodinámico elaborado para el análisis de impacto tampoco contempla un problema para los usos recreativos actuales y potenciales de la lámina de agua. El efecto «más destacable» será «la generación de un efecto marea que se manifestará a nivel de la playa generando una zona intermareal similar a la propia de los arenales gallegos».

Galicia solo dispone en la actualidad de 381 MW de bombeo. La Xunta aspira a elevar la potencia hasta los 1.876 MW para poder almacenar hasta 45 GWh. El de Meirama es el proyecto más avanzado entre la docena de propuestas que se han presentado para levantar hidroeléctricas reversibles en la comunidad con una capacidad total por encima de los 5.000 MW.

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