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Las empresas de A Coruña aumentan un 43% sus beneficios en solo dos años

Las ganancias de las compañías de la provincia rozan los 10.000 millones, pese a sufrir el incremento de costes de las materias primas y el encarecimiento de la financiación

Una de las arterias del polígono de Pocomaco. |  Carlos Pardellas

Una de las arterias del polígono de Pocomaco. | Carlos Pardellas

Manolo Rodríguez

Manolo Rodríguez

A Coruña

El tejido empresarial de la provincia de A Coruña ha atravesado en tiempo récord una de las fases de recuperación más intensas de las últimas décadas. Tras el shock económico provocado por la pandemia, la escalada inflacionaria, el encarecimiento de la energía y el endurecimiento de las condiciones financieras, las empresas no solo lograron sostener su actividad, sino que cerraron 2023, últimos datos disponibles, con un resultado contable conjunto que roza los 10.000 millones de euros. Es la quinta mayor cifra a nivel nacional, solo superada por Madrid (112.781 millones), Barcelona (30.055), Vizcaya (17.926) y Cantabria (10.013).

En apenas dos años, entre 2021 y 2023, los beneficios declarados por las empresas coruñesas crecieron un 43%, una magnitud que obliga a mirar más allá del simple rebote tras la crisis sanitaria para analizar qué ha ocurrido en la estructura productiva provincial.

Los datos de la Agencia Tributaria reflejan con claridad esa trayectoria. Tras el desplome de 2020, cuando el resultado agregado se redujo a 5.732 millones por la paralización económica del confinamiento, el ejercicio 2021 marcó el inicio de la recuperación, todavía bajo el impacto de las restricciones, con 6.858.

En 2022, ya con la actividad normalizada, pero en pleno estallido inflacionario, los beneficios escalaron hasta los 7.884 millones. El verdadero salto llegó en 2023, cuando el resultado contable se disparó hasta los 9.820, un 24,5% más que el año anterior y un 43,1% por encima de 2021.

El contexto en el que se produce este crecimiento no es menor. Durante ese periodo, las empresas afrontaron un fuerte aumento de costes, desde las materias primas hasta la energía, además de un encarecimiento de la financiación derivado de las subidas de tipos impulsadas por el Banco Central Europeo para contener la inflación. A ello se sumó el incremento salarial, aunque en muchos casos por debajo del IPC.

Subida de precios

Que, pese a todo, los beneficios se hayan expandido con tanta intensidad apunta a una recuperación rápida de la demanda, pero también a una mejora de los márgenes en numerosos sectores, una dinámica sobre la que ya alertaron tanto el BCE como el Banco de España. Ambas instituciones reconocieron que muchas empresas aprovecharon la inflación de esos años para encubrir un aumento de sus márgenes comerciales, lo que contribuyó a elevar aún más los precios.

El análisis sectorial permite entender mejor este comportamiento. De las diez grandes ramas en las que la Agencia Tributaria clasifica a las sociedades coruñesas, el avance es generalizado, aunque con notables diferencias. El sector que más ha impulsado el crecimiento es el de servicios a empresas, que pasó de 2.625 millones de resultado contable en 2021 a 3.208 en 2023, consolidándose como uno de los pilares del tejido productivo provincial.

Muy cerca se sitúa el comercio, las reparaciones y el transporte, que protagonizaron uno de los mayores saltos absolutos al crecer desde 2.511 hasta casi 4.000 millones, reflejo tanto de la recuperación del consumo como del impacto de los precios.

Especialmente llamativo es el comportamiento de las entidades financieras y aseguradoras. En un entorno de tipos de interés al alza, este sector más que duplicó sus beneficios, al pasar de 445 millones en 2021 a más de 1.044 en 2023, lo que lo convierten en uno de los grandes motores del crecimiento.

También la construcción y las actividades inmobiliarias mostraron una evolución muy sólida, con un aumento desde 540 a 775 millones, apoyadas en la reactivación de la inversión y la fortaleza del mercado inmobiliario.

La industria manufacturera, tradicionalmente clave en la provincia, incrementó su resultado contable desde 431 hasta 574 millones, confirmando una recuperación sostenida, aunque más moderada que en los servicios.

En el extremo opuesto, algunos sectores evidencian estancamiento o retroceso. La industria extractiva, la energía y la gestión del agua redujeron ligeramente sus beneficios, desde 128,5 millones en 2021 a 124,5 en 2023, penalizadas por la volatilidad de los mercados energéticos y el aumento de costes.

Los servicios personales y de ocio, donde se integra buena parte de la hostelería, registraron un descenso acusado, desde 256 a 89 millones, tras el efecto del rebote inicial pospandemia. La información y las comunicaciones, pese a mejorar, continúa en terreno negativo, aunque reduce pérdidas.

En conjunto, la evolución de los beneficios empresariales dibuja una provincia que ha salido reforzada del impacto de la pandemia, con un tejido productivo cada vez más apoyado en los servicios, especialmente los de mayor valor añadido, y con una notable capacidad para trasladar el aumento de precios a los resultados, un fenómeno que tanto el Banco Central Europeo como el Banco de España han vinculado a la subida general del coste de la vida.

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