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El 80% de los hogares que lograron una hipoteca en Galicia ganan más de 2.000 euros al mes

Las 46.500 familias que tienen que dedicar más del 30% de su presupuesto a pagar el alquiler crecen un 15% en solo un año

Una joven mira las ofertas de pisos en el escaparate de una inmobiliaria. |  Pedro Mina

Una joven mira las ofertas de pisos en el escaparate de una inmobiliaria. | Pedro Mina

Julio Pérez

A Coruña

El Banco de España espanta cualquier sombra de pesimismo en la actualización de sus previsiones de crecimiento de la economía. Estima que el Producto Interior Bruto (PIB) acabará este 2025 con un alza del 2,9%, tres décimas más de lo pronosticado inicialmente, y para el inmediato 2026 contempla un avance del 2,2%, cuatro décimas por encima de su anterior proyección por el buen ánimo del consumo por el tirón laboral y el «notable desempeño» de las exportaciones de servicios no turísticos, entre otras razones.

En su último boletín publicado el pasado martes, el equipo liderado por José Luis Escrivá señala insistentemente el elevado nivel de incertidumbre por el contexto geopolítico en general y en cuestiones concretas como el comportamiento de la inversión en vivienda. «Los datos más recientes apuntan a una cierta moderación en el ritmo de concesión de visados para la construcción de vivienda», recuerda. El escenario está «marcado por fricciones administrativas y regulatorias tanto en la producción de suelo como en la edificación». «Esta evolución sugiere que la inversión residencial podría perder dinamismo en los próximos años con respecto a lo observado en 2025 —añade—. No obstante, el notable incremento de la demanda de vivienda, impulsado por los flujos migratorios y la creación neta de hogares, sugiere que los niveles de construcción residencial podrían ganar impulso en los próximos años».

Más hipotecados

El debate sobre el mercado inmobiliario bascula alrededor del déficit de la oferta —el mismo Banco de España calcula que se necesitan entre 600.000 y 700.000 viviendas para afrontar la actual demanda— y los precios disparados. El coste medio en Galicia alcanza los 142.000 euros, muy cerca de los máximos históricos de la etapa de la burbuja y, a pesar de la relajación de los tipos de interés y las condiciones para obtener financiación por parte de los bancos, la compra se escora hacia las rentas más altas.

El número de familias con hipoteca la comunidad rozó los 179.400 en 2024, alrededor del 16,2% del total de hogares. Son 4.200 más que 2023, según revela la Enquisa estrutural a fogares que acaba de sacar el Instituto Galego de Estatística (IGE). No significa que solo se hayan formalizado esos préstamos a lo largo del año. De hecho, hubo 15.600 nuevas hipotecas, pero hay que tener en cuenta que muchos de los créditos anteriores se van amortizando.

Gasto al alza

El gasto medio subió el 1%, hasta los 471 euros, el importe más elevado desde, al menos, 2007. Con el progresivo encarecimiento de los inmuebles y la necesidad de disponer de un importante volumen de ahorros para la entrada —ahora mismo el sector financiero cubre alrededor del 75% del valor de los pisos y las casas en Galicia—, la actividad hipotecaria se escora hacia las rentas más altas. El 80% de los hogares con gasto en préstamos para la adquisición de una vivienda sobrepasa los 2.000 euros de ingresos mensuales. La inmensa mayoría, unas 123.000 familias, gana más de 2.500 euros. Es el rango de ingresos donde más crece el número de hipotecados: 6.375 más que en 2023.

Uno de cada cuatro dedica a la cuota mensual el 10% de sus ingresos, como mucho. Hay 8.200 hogares que destinan entre el 30% y el 40% a abonar la hipoteca; 3.700 hogares en la franja del 40% al 50%; y otros 4.100 que superan el 50%. Todos ellos se moverían en tasas de esfuerzo superiores a las aconsejadas por los expertos para evitar un problema.

Más en riesgo en el alquiler

El alquiler, en cambio, da mayor protagonismo a rentas más bajas. En 2024 había 183.700 familias con un arrendamiento en Galicia, el 16,6% de los hogares de la comunidad y 5.500 más que el ejercicio precedente. El gasto medio en este caso repuntó el 2,2% y se situó en los 423,2 euros al mes. Un tercio del total no pasa de los 1.500 euros al mes en ingresos. ¿Cuántos cabalgan la tasa de esfuerzo recomendada? Cerca de 46.500, después de un incremento del 15% en solo un año. El arrendamiento se lleva entre el 30% y el 40% de los ingresos en 23.700 hogares; entre el 40% y el 50% en 11.800 familias; y más del 50% en otras 11.000.

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