Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El Pulpo cede Nanos a una firma portuguesa, cierra 9 tiendas y reduce un 25% su plantilla

La compañía justifica su reestructuración, con 40 empleos menos, por la imposibilidad de reflotar la histórica marca infantil | La Xunta le concedió un préstamo de 1,5 millones para su viabilidad

Exterior de la tienda de El Pulpo. |  Marta G. Brea

Exterior de la tienda de El Pulpo. | Marta G. Brea

Julio Pérez

A Coruña

El Pulpo salvó a Nanos del precipicio por el que se despeñaron otras muchas firmas históricas del textil gallego tras los profundos cambios en la industria de la confección y en los hábitos del consumidor en el último medio siglo. Vistió a media realeza europea y a los hijos de un montón de celebrities. Su facturación llegó a rozar los 20 millones de euros con una tupida red comercial de más medio centenar de tiendas propias y puntos de venta en el extranjero —desde a Hong Kong a EE UU, pasando por Emiratos Árabes—, incluido un espacio propio en los míticos almacenes Harrods de Londres. En 2017, tras varios años en números rojos, metió la tijera a los establecimientos menos rentables. Fue un alivio pasajero. El estallido de la pandemia del coronavirus en 2020 le sacudió de lleno y la nueva reestructuración que puso en marcha no impidió su entrada en concurso de acreedores. «Nos hace especial ilusión, a la par que supone un gran reto, que Nanos se una al proyecto de El Pulpo, puesto que es una firma a la que admiramos y con la que compartimos valores muy significativos», confesaban sus nuevos dueños tras hacerse con las riendas en septiembre de 2023 en una subasta judicial.

El grupo fundado por los hermanos José Antonio y Jorge Chacón, encargado en estos momentos de vestir a la Selección Española de fútbol, soñaba con convertir Nanos en la marca número 1 de la moda infantil, formando con El Pulpo «un tándem perfecto para cubrir las necesidades de un amplio target de clientes que buscan la excelencia y la calidad del producto». Pero la digestión de la compra se le ha hecho demasiado pesada. Incapaz de generar sinergias, El Pulpo ha decidido ceder la gestión de Nanos a Pontos Supremos, una proveedora portuguesa del textil con sede en Paredes (Oporto). El contrato de licencia se firma por cinco años e incluye diseño, producción y distribución de la firma infantil para todo el mundo y en todas las categorías.

Lo adelantó ayer el propio José Antonio Chacón al portal especializado Moda.es. Justifica la externalización a que el segmento de moda infantil premium en el que está posicionado Nanos «por su especificidad y dinámica propia, requiere un modelo operativo altamente especializado y distinto de la marca principal». El acuerdo con Pontos Supremos prevé el traspaso de los 10 corners de la marca en El Corte Inglés.

Sin una de las patas principales del negocio —Nanos suponía alrededor del 40% de las ventas—, la dirección del El Pulpo aplicará un profundo ajuste de dimensiones. «Un proceso de ordenación financiera y operativa, orientado a adaptar su estructura a la realidad actual del negocio, reforzar la solidez del grupo y acompañar su plan estratégico a medio y largo plazo», según publicó Moda.es. La compañía asegura que este movimiento «garantiza la continuidad con un mayor nivel de eficiencia». Llega después de que la Xunta, a través de su sociedad de capital riesgo Xesgalicia, le haya concedido un préstamo participativo de 1,5 millones de euros. El desembolso se efectuó en pasado año en dos pagos. El segundo, según fuentes oficiales, «para mejoras en la gestión y acciones encaminadas a su viabilidad».

De 18 a 9 tiendas

El Pulpo asumió 10 tiendas de Nanos cuando la adquirió. En todas ellas se comercializaba ropa de ambas marcas. Solo se quedará con una. La que tiene en la madrileña calle Hermosilla, en pleno distrito de Salamanca, que transformará en un flagship de El Pulpo. La compañía pasará de 18 a 9 tiendas en total, además de los 41 corners de El Corte Inglés para sus formatos de prendas masculinas, de niño y la gama teen.

Habrá un impacto muy duro en la plantilla. El Pulpo prescindirá de uno de cada cuatro trabajadores. Se recortaran 40 empleos, hasta dejar la plantilla en 160. La reestructuración lleva de la mano un cambio de la sede central, desde las oficinas de 3.000 metros cuadrados en Bergondo a otras de 1.500 metros en la calle Manuel Murguía de A Coruña.

En el ejercicio en vigor, que acaba el próximo 31 de marzo, Chacón estima una ligera caída de la facturación: de los 12,5 millones de 2024 a unos 12 millones. A pesar, asegura, de que las ventas de El Pulpo dejarán un alza del 20%. Tras la reciente apertura de su primera tienda en Vigo y la próxima prevista en Santiago de Compostela, sus planes pasan por pisar el acelerador en Madrid y Barcelona y, a través del canal multimarca, en Japón, Portugal e Italia.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents