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El primer dron lanzagranadas ‘made in As Pontes’ alza el vuelo

La aeronave está equipada con un sistema de tiro capaz de abatir a sus objetivos a 100 metros de altura

Patentada en 2024 y validada ya por Defensa, ha suscitado el interés de algunos países sudamericanos.

Vista del prototipo patentado por Arteixo Telecom, con sede en As Pontes.

Vista del prototipo patentado por Arteixo Telecom, con sede en As Pontes. / L. O.

Jorge Garnelo

A Coruña

En la Oficina Española de Patentes y Marcas aterrizan cada día nuevas invenciones que ensanchan su gigantesca base de datos a golpe de innovación. El registro cuenta con miles y miles de prototipos que buscan hacerse un hueco en el mercado, ya sea desde cero o aportando elementos diferenciales a la tecnología en uso. Y en él tiene cabida cualquier idea, incluso en sectores tan sofisticados como el militar.

Así ocurre con el «sistema rotativo de carga y descarga de munición para drones» patentado en la segunda mitad de 2024 por Arteixo Telecom, con base en As Pontes; su director de estrategia y desarrollo de proyectos, Luis Aceituno; y Aerocámaras, con un 33,3% de su propiedad respectivamente. Se trata del primer dron aéreo armado made in Galicia, que ha sido validado por el Ministerio de Defensa y ya puede comercializarse.

El modelo en cuestión contempla un bastidor sobre el que se fija el tambor que contiene la carga explosiva, compuesta por cinco granadas de 60 milímetros.

Se completa con un módulo inteligente conectado al motor de la aeronave para controlarla en tiempo real y realizar un cálculo dinámico de la trayectoria de los proyectiles, vital para acertar en el blanco independientemente de las condiciones meteorológicas que se den.

«El sistema detecta la altura por láser, marca el objetivo y el dron hace el movimiento que sea necesario para que la granada impacte, todo gracias a los algoritmos que emplea», explica Aceituno. «Estos algoritmos tienen en cuenta desde el peso de la granada hasta el viento. En función de todos los parámetros, el dron corrige su posición para acertar el disparo», abunda. La patente del proyecto, apodado D-Gun, estuvo «en régimen de secreto» durante varios meses. La Oficina Española de Patentes y Marcas notificó a sus desarrolladores una prórroga de la solicitud «ante la posibilidad de que la invención pudiese interesar a la defensa nacional», e instó a sus promotores a abstenerse de llevar a cabo cualquier actuación que pudiese dar a conocer el prototipo a «personas no autorizadas».

«Un sistema novedoso»

Expuesto ya en la Feria Internacional de Seguridad, Defensa y Emergencias (Sedexpo) que se celebra en Silleda (Pontevedra), el dron ha superado pruebas de tiro a 100 metros de altura, acertando en los blancos determinados y utilizando en los ensayos munición simulada; eso sí, con el mismo peso y forma que los proyectiles de verdad. «Es un sistema muy novedoso», explica Aceituno: «Es el primer dron militar gallego que se conozca».

La invención ya ha suscitado el interés de algunos países de Sudamérica, que han pedido información para utilizar la patente del dispositivo y también sobre los cursos necesarios para poder pilotarlo, con el propósito de pasar de la teoría a la práctica. «Ahora mismo podríamos fabricar para un pedido», evidencia el director de estrategia y desarrollo de proyectos de Arteixo Telecom, con base en la localidad coruñesa de As Pontes y que comparte esta invención con la lalinense Aerocámaras (Pontevedra).

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