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El consumo de electricidad en Galicia repunta por fin tras seis años de caídas

La demanda interna se elevó el 1,5% en 2025 | Tras el apagón y el descenso de la generación, las exportaciones a Portugal y el resto del país se desplomaron el 25%

Operarios arreglando una línea de alta tensión. | REDEIA

Operarios arreglando una línea de alta tensión. | REDEIA

Julio Pérez

A Coruña

El precio de la electricidad hoy en el mercado mayorista, el pool, cae hasta los 5,57 euros de media. Durante buena parte de la jornada, el megavatio hora (MWh) estará a 0 euros. Viene siendo habitual ya en momentos en los que acompaña la meteorología y en días, el caso de los fines de semana, de menor consumo frente a los laborables. La cotización merma un 55,8% en comparación con el precio de ayer (12,61 euros) y toca su mínimo desde mayo del pasado ejercicio. Eso no quiere decir que la luz salga gratis. El pool sirve de referencia para la factura, en la que se incluyen otros costes como peajes, cargos y ajustes del sistema.

Es la otra cara de la cascada de borrascas que atraviesan España estos días. Llueve y hace mucho viento y tanto la hidroeléctrica como la eólica son tecnologías más baratas. Su mayor presencia en el mix ha provocado un descenso anual del 25% en el precio medio de todo el mes, hasta los 71,67 euros por MWh. Las previsiones de los expertos para el conjunto de 2026 se mueven alrededor de los 55 euros, siempre que la meteorología no traiga demasiados sustos y el valor del gas y los derechos de emisiones de dióxido de carbono (CO2) se mantengan en los niveles actuales. Porque se da por hecho que Red Eléctrica seguirá tirando de los ciclos combinados como principal escudo para evitar otro apagón como el del 28 de abril de 2025.

En el año del histórico del cero eléctrico —que, entre otras cosas, presionó al alza el precio de la luz por las medidas desplegadas para reforzar el suministro—, curiosamente en Galicia por fin repuntó el consumo. Alcanzó los 14.115 gigavatios hora (GWh), según el balance provisional que acaba de publicar la operadora del sistema, un 1,5% más que en 2024. La demanda eléctrica en la comunidad arrastraba seis años de bajadas, con la única excepción de 2021 por el tímido rebote pospandemia. Se trata del consumo más elevado en los últimos cuatro ejercicios, pero todavía tan bajo que retrotrae a los niveles de hace 30 años.

Su comportamiento contrastaba con la tendencia al alza del conjunto del país —el 2,8% en 2025, con 256.084 GWh— en un momento transcendental para la descarbonización de la economía. A la espera del desarrollo a gran escala y de forma viable de los gases renovables, la electricidad es la única fuente de energía relevante para ahondar en la penetración de las fuentes limpias. Las empresas del sector lo han reiterado por activa y por pasiva: sin ánimo en el consumo, la implantación de nueva potencia verde carece de sentido.

Además de lo evidente por todos los trastornos que provocó a pie de calle, en los hogares y en las empresas, el apagón puso en pausa el papel de Galicia como gran proveedor de electricidad a Portugal. El país se desconectó de la red eléctrica española que convierte a ambos territorios en un único mercado común para aprovechar la generación más económica y apoyarse para garantizar la calidad del abastecimiento como medida de precaución. En mayo, las importaciones de electricidad desde el otro lado del Miño hacia Galicia (173 GWh) superaron con creces a las exportaciones (93 GWh). Algo absolutamente excepcional. En el mismo mes del año anterior, las exportaciones alcanzaron los 270 GWh y las importaciones se quedaron alrededor de los 22,5 GWh.

La normalización de la situación matizó el desequilibrio. El saldo de Galicia hacia Portugal acabó el año con un recorte del 15,2%, hasta los 3.300.098 MWh y las importaciones a través de la línea que une Cartelle y Lindoso aumentaron el 4,3%, muy cerca de los 600 GWh.

La evolución en la interconexión de Galicia con el norte de Portugal, que ahora mismo se encuentra en pleno refuerzo para acabar con las importantes congestiones que se producen, especialmente en suelo luso, es una de las principales causas del desplome en general de todas las exportaciones de electricidad de la comunidad a lo largo de 2025. Fueron 6.608 GWh, un 25% menos que lo enviado al país vecino y el resto de España el ejercicio precedente (8.791 GWh) y el menor saldo de los últimos cuatro años. De Galicia salió el 31% de la generación.

La capacidad exportadora de Galicia no fue la misma. Y eso también es inédito. La producción se situó en 21.700 GWh, el 5,8% por debajo del acumulado en 2024 (23.083). La única potencia eléctrica española con números rojos. Un mínimo histórico por la disminución del 17,5% en la aportación de la hidroeléctrica tras los niveles sin precedentes del año anterior; y la bajada del 2,8% en la contribución de la eólica, sin margen para ganar músculo por el bloqueo judicial en masa de los nuevos proyectos.

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