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Tecnología de barrido electrónico

Indra pone en marcha el radar español contrabatería y arma un consorcio industrial con GMV y pymes

El proyecto que cuenta con empresas como Nord Motorreductores, Niasa, Teyde y AC Precisión se fabricará en Córdoba y distribuirá carga de trabajo por varias comunidades como Cataluña, Galicia, Aragón, Madrid y el País Vasco

Ralofi, el nuevo sistema contrabatería español que desarrolla Indra.

Ralofi, el nuevo sistema contrabatería español que desarrolla Indra.

Pablo Gallén

Pablo Gallén

Madrid

Indra ya trabaja en el futuro radar español de localización de orígenes de fuego indirecto (Ralofi), un sistema pensado para detectar y ubicar disparos de artillería, morteros o cohetes y mejorar la capacidad de respuesta en escenarios de alta intensidad. El proyecto se desarrolla dentro de un Programa Especial de Modernización (PEM) y arranca con un núcleo industrial en el que participan GMV, Nord Motorreductores y varias pymes —Niasa, Teyde 2010 y AC Precisión, entre otras—.

La compañía defiende que el plan industrial permitirá que el radar se diseñe, desarrolle y fabrique íntegramente en España, con una participación de más del 80% de empresas nacionales, la mayoría pequeñas y medianas. En ese grupo figuran compañías de electromecánica, ingeniería y climatización industrial aplicada a infraestructuras críticas.

Miguel Rodríguez Mora, director de Sistemas Terrestres de Indra, enmarca la iniciativa en una estrategia para reforzar la base industrial de defensa y “sumar a estos programas a empresas con capacidades tecnológicas de interés, aunque no provengan del sector”. El objetivo, añade, es reducir dependencias del exterior y ganar soberanía tecnológica sobre los sistemas desarrollados.

Trabajo repartido por España

El proyecto también distribuye carga de trabajo por varias comunidades. Madrid asumirá tareas de ingeniería e integración; Vigo se centrará en sensores avanzados y desarrollos basados en nitruro de galio (GaN); en Córdoba se impulsará un polo industrial especializado en radares con participación de la Universidad; y en País Vasco, Aragón y Cataluña se fabricarán subconjuntos mecánicos y electromecánicos. "Cuando se industrialice el proceso, se prevé que el radar se fabrique desde Córdoba", precisan fuentes de la compañía.

Indra se presenta como empresa “tractora” del programa, con el objetivo de coordinar capacidades industriales para responder a las necesidades de las Fuerzas Armadas y, a la vez, competir en el mercado internacional. La compañía prevé empleo cualificado en ingeniería, electrónica avanzada, software, fabricación de precisión e integración de sistemas, además de perfiles de FP y especialistas.

Un radar de última generación y uso multifunción

Ralofi se concibe como un radar de arquitectura Full AESA (barrido electrónico activo) que integra tecnología GaN y comunicaciones mediante radio definida por software (SDR). Según Indra, esa combinación permitirá más alcance y precisión, mayor resistencia a interferencias electrónicas y una reconfiguración digital rápida según la misión. El sistema se ha diseñado para facilitar el mantenimiento y para poder desplegarse y replegarse casi de inmediato.

El contexto operativo es claro: los conflictos recientes, como Ucrania, han vuelto a colocar en primer plano la importancia de la detección temprana y la contrabatería. Indra sostiene que el radar aportará además un funcionamiento más automatizado —con menos carga de trabajo para el personal— e integración en redes de mando y control.

Más allá de la contrabatería, el sistema podrá emplearse en vigilancia terrestre, protección de bases avanzadas y vigilancia naval desde costa, ampliando su utilidad a distintos tipos de misión.

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