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Inditex: su facturación 'online' supera los ingresos anuales de más de la mitad de empresas del Ibex 35

El canal digital de la multinacional alcanza por primera vez los 10.600 millones, gana peso en su modelo y se acerca al objetivo del 30% del negocio total

Trabajadores de Inditex, en el centro logístico de Arteixo.

Trabajadores de Inditex, en el centro logístico de Arteixo. / Manaure Quintero

Manolo Rodríguez

Manolo Rodríguez

A Coruña

Inditex ha consolidado en 2025 un hito que trasciende su propio balance: su facturación online, que alcanza los 10.656 millones de euros, supera ya los ingresos anuales de 20 de las 35 compañías que integran el Ibex 35.

La magnitud del dato sitúa al canal digital del grupo gallego en una dimensión equiparable a grandes corporaciones cotizadas, y evidencia hasta qué punto el comercio electrónico ha dejado de ser un complemento para convertirse en una palanca estructural del negocio.

El volumen generado a través de internet representa ya el 26,7% de las ventas totales de Inditex, que cerró el pasado ejercicio con una cifra récord de 39.864 millones. Es decir, uno de cada cuatro euros que factura la multinacional textil procede ya de su canal digital.

En términos absolutos, el crecimiento fue de 493 millones respecto al año anterior, con un avance del 4,8%, por encima del incremento global de la compañía que fue del 3,2%.

La comparación con el Ibex permite dimensionar el alcance del fenómeno. El negocio online de Inditex, considerado de forma aislada, se sitúa por delante de más de la mitad de las empresas del índice en términos de ingresos.

No se trata de una cifra marginal dentro de un gran grupo, sino de una unidad de negocio con entidad propia que rivaliza en escala con compañías cotizadas de sectores como el industrial, el inmobiliario o los servicios.

Este avance se apoya en una evolución sostenida en el tiempo. En 2017, cuando la empresa empezó a desglosar sus ventas digitales, el canal online apenas representaba el 10% del total, con 2.533 millones.

Ocho años después, la cifra se ha multiplicado por más de cuatro y ha superado los 10.000 millones, como ya reflejaban los datos de 2024. El crecimiento ha sido constante, con un punto de inflexión en 2020, cuando la pandemia impulsó las ventas digitales hasta el 32% del negocio.

Lejos de diluirse tras ese impulso coyuntural, el canal online ha mantenido una trayectoria ascendente. En paralelo, la red física, con más de 5.500 tiendas, sigue desempeñando un papel central.

La compañía ha articulado ambos canales bajo una lógica de integración que permite al cliente interactuar indistintamente en entornos digitales y físicos, desde la compra hasta la recogida o la devolución.

Gráfico que muestra los ingresos de las empresas del Ibex en 2025.

Esta estrategia omnicanal, como le gusta recordar al consejero delegado, Óscar García Maceiras, explica en parte la capacidad del grupo para escalar su negocio digital sin renunciar a la eficiencia operativa.

Las tiendas funcionan como nodos logísticos (almacenan los envíos y recogen las devoluciones) y como puntos de contacto con el consumidor, mientras que el canal online actúa como sensor de demanda y como vía de crecimiento adicional. El resultado es un sistema híbrido en el que la frontera entre ambos entornos es cada vez menos relevante, insisten desde la compañía.

El peso creciente del canal digital tiene implicaciones que van más allá de la propia Inditex. En el contexto del Ibex 35, evidencia la transformación de los modelos de negocio tradicionales y la irrupción de nuevas escalas de competencia.

Que una línea de ingresos de una compañía supere la facturación de más de la mitad del índice refleja la concentración de valor en determinados grupos y la creciente relevancia de la economía digital.

Centro logístico de Inditex en Arteixo

Centro logístico de Inditex en Arteixo / Manaure Quintero

Al mismo tiempo, el caso de Inditex muestra que el comercio electrónico no es necesariamente un sustitutivo del canal físico, sino un elemento integrado en una arquitectura más amplia.

La compañía gallega ha construido su crecimiento digital sobre una base logística y comercial previamente consolidada, lo que le permite competir en un entorno global sin depender exclusivamente de estrategias de precio o volumen.

Con el objetivo de aproximarse al 30% de ventas online, el grupo sigue reforzando su ecosistema digital, incorporando herramientas tecnológicas y nuevos servicios.

La evolución de los últimos años sugiere que este canal continuará ganando peso, no solo como motor de crecimiento, sino como indicador de la capacidad de adaptación de la compañía a un mercado cada vez más digitalizado.

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