Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Energías renovables

Iberdrola inicia la tramitación de Conso II en Galicia: la mayor despensa hidroeléctrica de la Península con 1.500 millones de inversión

La compañía presenta el documento inicial del bombeo de 1.800 MW en Transición Ecológica para engrosar su cartera de proyectos de almacenamiento

No tomará la decisión final hasta conseguir una concesión amplia y garantizar los pagos por capacidad

Uno de los embalses que formarán parte del sistema de bombeo Conso II.

Uno de los embalses que formarán parte del sistema de bombeo Conso II. / Iberdrola

Julio Pérez

Vigo

Cuando el actual embalse de Conso se construyó en 1975, los expertos ya apelaban a dar un paso más allá en la efervescente construcción de los saltos de agua para ayudar al sistema energético a ser más resiliente. «En el futuro no deben dedicarse exclusivamente a regularizar las aportaciones hidroeléctricas, sino como almacenes de energía destinados a subsanar las deficiencias en el suministro que pueden producirse por cualquier causa», recoge una publicación de la la Revista de Obras Públicas del Colegio de Caminos, Canales y Puertos de Madrid sobre las obras de la presa en la localidad ourensana de Vilariño de Conso. El problema entonces no estaba en los excedentes de generación de las fuentes renovables, como sucede ahora. Pero los bombeos, que absorben la electricidad sobrante usándola internamente para llevar el agua de nuevo desde la balsa inferior a la superior, sí podían aliviar los cambios bruscos en el consumo o los paros de las centrales térmicas por averías o mantenimiento.

Medio siglo después, Conso se prepara para alumbrar una de las gigabaterías hidroeléctricas de mayor envergadura en toda Europa. Iberdrola presentó formalmente al Ministerio para la Transición Ecológica el proyecto para una central reversible de 1.800 megavatios (MW) distribuidos en 6 megaturbinas con una inversión de 1.500 millones de euros. Conso II tendrá una capacidad de generación de alrededor de 4.000 gigavatios hora (GWh) al año, el equivalente a casi el 30% del consumo de electricidad en Galicia.

La compañía da este paso adelante para engordar su cartera de proyectos de almacenamiento. La decisión final dependerá de si consigue o no una concesión hidroeléctrica «amplia», como adelantó en septiembre; y de los pagos por capacidad que se apliquen a este tipo de instalaciones, cada vez más vitales para el buen funcionamiento del sistema eléctrico español. Iberdrola opta por la cautela, a pesar de que ella misma anunció por sus redes sociales «la gran despensa de energía limpia de la Península Ibérica» para abastecer de electricidad renovable «a millones de familias» y sacar partido a la producción fotovoltaica en momentos de baja demanda. Incluso puso fecha a la construcción: a partir de 2025.

El proyecto se remonta a 2019. Como avanzó FARO, el grupo presidido por Ignacio Sánchez Galán entregó a Transición Ecológica una propuesta inicial de Conso II con 900 MW. En ambos casos, el sistema reversible se apoyará en las presas de Cenza y Bao, separadas por un desnivel de 689 metros. «La solución adoptada para la proyección de Conso II se ha diseñado considerando las soluciones técnicamente viables que generen el menor impacto ambiental posible», esbozó Iberdrola en aquel proyecto primitivo, aprovechando dos embalses ya existentes y ubicando las galerías de conexión entre ellos de forma subterránea «minimizando las obras dentro del área que forma parte de la Red Natural 2000».

Investigaciones geológicas

A falta de conocer los detalles del nuevo proyecto con la ampliación de potencia, la dificultad técnica de la infraestructura salta a la vista. Iberdrola amplió los sondeos geológicos en 2021 y 2022, dada la «interferencia» de la caverna de la central «con varios accidentes geológicos de importancia identificados como bandas de debilidad, que podrían impactar en las soluciones de diseño y programas de obra». El estudio de la firma especializada Túneles y Geomecánica concluyó que el proyecto era «técnicamente viable», pero recomendó «intensificar las investigaciones geotécnicas» para «despejar o, al menos minimizar, las incertidumbres y riesgos geológicos identificados» con una galería de investigación para estudiar las cavernas in situ. La Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático autorizó esos nuevos sondeos hace un año.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents