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El Gobierno desbloquea el nudo eléctrico de As Pontes para la puesta en marcha de nuevos proyectos

La declaración de Maciñeira como nudo de transición justa permitirá convocar un concurso para renovables y almacenamiento en la zona afectada por el cierre de la central térmica

Imagen de archivo de la central de As Pontes.

Imagen de archivo de la central de As Pontes. / Europa Press

Manolo Rodríguez

Manolo Rodríguez

A Coruña

El Gobierno ha dado un nuevo paso en la reindustrialización de As Pontes tras el cierre de su central térmica de carbón. El Consejo de Ministros ha aprobado este martes la declaración del nudo de Maciñeira, de 400 kilovoltios, como nudo de transición justa, una decisión que desbloquea la posibilidad de desarrollar nuevos proyectos energéticos en la zona y, con ellos, generar actividad económica y empleo en uno de los territorios más afectados por el apagón del carbón.

La medida tiene un carácter sobre todo administrativo, pero resulta clave desde el punto de vista energético e industrial. Sin capacidad de acceso a la red eléctrica, cualquier iniciativa empresarial vinculada a la generación o almacenamiento de energía queda automáticamente descartada.

Con esta declaración, el Ejecutivo habilita el mecanismo necesario para que esa capacidad pueda ser adjudicada mediante un concurso público, en el que competirán proyectos que deberán cumplir criterios tanto técnicos como socioeconómicos.

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico será el encargado de impulsar este proceso a través del Instituto para la Transición Justa, que, asegura, diseñará y convocará el concurso en los próximos meses.

Propuestas

El objetivo es seleccionar propuestas que no solo aporten generación renovable, sino que también contribuyan a dinamizar el tejido productivo local, favorezcan el empleo y minimicen el impacto ambiental.

El caso de As Pontes se ha convertido en uno de los más relevantes dentro del proceso de transición energética en España. Durante décadas, su central térmica fue una de las principales fuentes de generación eléctrica del país y un motor económico para la comarca.

Su cierre dejó un vacío que las administraciones tratan de cubrir mediante nuevas inversiones vinculadas a energías limpias y a la industria asociada.

El movimiento aprobado ahora se enmarca en esa estrategia, aunque no implica todavía la llegada de proyectos concretos ni de inversiones cerradas. Lo que hace es abrir la puerta a que estas iniciativas puedan materializarse.

El ejemplo de Meirama

En este sentido, la experiencia reciente ofrece una referencia. El primer concurso de transición justa en Galicia, en el nudo de Meirama, ya ha sido resuelto de forma provisional y ha adjudicado su capacidad a un proyecto de central hidroeléctrica de bombeo con una inversión estimada de 250 millones de euros.

Ese precedente anticipa el tipo de iniciativas que podrían competir en As Pontes, donde se espera un fuerte interés por parte de promotores de renovables, almacenamiento energético e incluso proyectos industriales que requieran un elevado consumo eléctrico. La disponibilidad de conexión a la red es, en este contexto, un factor determinante para atraer inversiones.

En paralelo, el Ejecutivo ha recordado el volumen de ayudas ya movilizado en estas zonas. Desde 2019, el Ministerio para la Transición Ecológica ha destinado más de 183 millones de euros a 59 proyectos en las áreas de transición justa de Meirama y As Pontes, a los que se suman otras líneas de apoyo gestionadas por distintos organismos públicos. Entre ellas figura la reciente propuesta de ayuda de 24,7 millones para impulsar la bioplanta de Ence en As Pontes.

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