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La coruñesa Nosoplas alcanza los 112 millones de facturación, pero reduce su beneficio

La compañía de Bergondo, especializada en la fabricación de envases plásticos, mantiene su volumen de negocio, aunque ve caer su rentabilidad por el aumento de los costes operativos y energéticos

Una trabajadora de Nosoplas.

Una trabajadora de Nosoplas. / L. O.

Manolo Rodríguez

Manolo Rodríguez

A Coruña

La coruñesa Nosoplas, especializada en la fabricación de envases plásticos y una de las diez empresas más relevantes del sector a nivel nacional, cerró el pasado ejercicio con una facturación de 111,9 millones de euros, lo que supone un leve descenso respecto al año anterior (113,3) y confirma la tendencia de ajuste iniciada en 2024, cuando las ventas bajaron un 4,9%, en un contexto todavía condicionado por la evolución del sector.

La menor cifra de negocio tuvo un reflejo más acusado en la rentabilidad. La compañía obtuvo un beneficio neto de 2,93 millones, frente a los 3,75 del ejercicio precedente, lo que supone una caída cercana al 22%. Este descenso evidencia el impacto que siguen teniendo los costes sobre los márgenes de la compañía.

En términos operativos, el resultado de explotación se situó en los 4,5 millones, por debajo de los 5,5 del año anterior, lo que confirma el estrechamiento de los márgenes. Entre los factores que explican esta evolución, según las cuentas que la compañía acaba de depositar en el registro mercantil, figura el aumento de los gastos de personal, que superaron los 6,3 millones, así como el incremento de los otros gastos de explotación, que alcanzaron los 15,3.

A ello se suma la variación de existencias, que tuvo un impacto negativo en 2025, frente al efecto positivo registrado un año antes. Este cambio apunta a un ajuste en la actividad productiva o en la demanda, en un entorno marcado por la volatilidad de los precios y la incertidumbre económica.

Estructura financiera

Pese a la caída del beneficio, la compañía mantiene una estructura financiera sólida. El patrimonio neto se elevó hasta los 42,1 millones, por encima del nivel del ejercicio anterior, lo que refuerza su solvencia. El activo total se situó en 84,8 millones, prácticamente estable, mientras que el pasivo corriente se redujo, lo que indica una mejora en la posición financiera a corto plazo.

En el ámbito laboral, Nosoplas registró una ligera reducción de su plantilla media, que se situó en torno a los 125 trabajadores, tras el crecimiento del año anterior, lo que sugiere una estabilización del empleo.

Con sede en el polígono de Bergondo e integrada en el grupo Cobega, la empresa continúa siendo uno de los principales fabricantes de envases plásticos en España.

Dispone de dos centros productivos, ubicados en Bergondo y Tarancón (Cuenca), desde los que alcanza una elevada capacidad industrial, con decenas de miles de toneladas anuales de PET reciclado y miles de millones de preformas destinadas a la fabricación de botellas.

Esta estructura le permite cubrir una parte significativa de la demanda del mercado ibérico, tanto en reciclaje como en suministro de envases.

Además, la compañía destina al exterior más del 10% de su producción, sobre todo a países de la Unión Europea, y se ha consolidado como proveedor de grandes grupos internacionales. Todo ello en un sector cada vez más condicionado por las exigencias regulatorias y sociales vinculadas a la economía circular y la sostenibilidad.

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