Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El borrador del convenio estatal del textil aumenta el enfrentamiento entre patronal y sindicatos por los salarios, los descansos y la pérdida de derechos provinciales

ARTE defiende que unifica condiciones laborales, plantea reducir jornada y fija pluses comunes | Los sindicatos alertan de recortes en vacaciones y ascensos y que la subida salarial es escasa | UGT y CIG rechazan el texto por considerarlo lesivo para los convenios provinciales vigentes

Imagen de archivo de una tienda cerrada por la huelga en el textil.

Imagen de archivo de una tienda cerrada por la huelga en el textil. / Pedro Mina

Manolo Rodríguez

Manolo Rodríguez

A Coruña

La negociación del primer convenio colectivo estatal de las grandes cadenas del comercio textil y del calzado ha entrado en una nueva fase tras la presentación por parte de la patronal ARTE del borrador que desarrolla el preacuerdo alcanzado a finales de marzo con CCOO y Fetico. El texto, que afecta a empresas como Inditex, H&M, Mango o Primark, fija un marco común para todo el Estado y ha abierto diferencias, aún mayores de las que había, entre patronal y sindicatos.

La Asociación Retail Textil España (ARTE) defiende que el convenio busca homogeneizar las condiciones laborales de un sector regulado hasta ahora por una amplia fragmentación territorial.

La patronal sostiene que el nuevo marco permitirá reducir desigualdades entre plantillas de distintas comunidades autónomas y crear una referencia común para más de 100.000 trabajadores, una cifra que algunas organizaciones sindicales elevan hasta cerca de 200.000 empleados.

Entre los principales puntos del borrador figura una reducción progresiva de la jornada máxima anual, que pasará de 1.770 horas en 2026 a 1.740 en 2028. También se establecen tablas salariales comunes con sueldos base que parten de los 18.000 euros anuales para los grupos de entrada, como personal de almacén y limpieza, y alcanzan los 24.860 en los puestos directivos. Para 2027 y 2028 se contempla una subida salarial del 2,5% anual.

Una mujer coloca una pegatina de 'pechado por folga' en el escaparate de una tienda

Una mujer coloca una pegatina de 'pechado por folga' en el escaparate de una tienda / Joel Jiméneza

El texto incorpora además un plus específico por trabajo en domingos y festivos, con una compensación de entre 45 y 55 euros por domingo y entre 70 y 80 por festivo durante la vigencia del convenio.

La prestación de servicios en esos días tendrá carácter voluntario, aunque el borrador añade que, si no hubiera suficientes personas voluntarias, deberá garantizarse el personal necesario para el funcionamiento de la tienda.

ARTE también subraya la implantación de un mínimo de fines de semana completos de descanso, con ocho en 2026, diez en 2027 y once a partir de 2028, así como la garantía de que ninguna persona trabajadora perderá salario fijo anual con la entrada en vigor del nuevo convenio.

La patronal insiste en que el texto mantiene los derechos retributivos ya consolidados mediante complementos personales y que el objetivo es “profesionalizar el sector” y eliminar desigualdades derivadas de la negociación provincial.

En este contexto, Inditex ha defendido que las condiciones laborales de su plantilla se sitúan por encima tanto de los convenios provinciales como del propio preacuerdo impulsado por ARTE. Fuentes de la compañía señalan que sus trabajadores están regulados por acuerdos de empresa específicos con mejoras en materias como remuneraciones, jornada laboral, reducción de jornada por edad, fines de semana de calidad, beneficios sociales, antigüedad e incentivos sobre ventas.

Una mujer, durante una manifestación del textil.

Una mujer, durante una manifestación del textil. / Carlos Pardellas

Por parte de los sindicatos y aunque CCOO firmó el preacuerdo inicial junto a Fetico, ha mostrado discrepancias con el borrador presentado esta semana por la patronal. El sindicato considera que el texto entregado por ARTE está “alejado de lo pactado”, especialmente en materia salarial.

Según CCOO, la propuesta plantea incrementos de “poco más de un 2%”, por debajo de las previsiones de inflación, por lo que entiende que no garantiza el mantenimiento del poder adquisitivo de las plantillas. Tras la reunión del lunes, el sindicato ha anunciado que presentará una nueva batería de propuestas antes del próximo encuentro de la mesa negociadora del 27 de abril.

UGT mantiene una posición más crítica, ya que no suscribió el preacuerdo de marzo. El sindicato considera que el texto supone una pérdida de derechos respecto a algunos convenios territoriales y rechaza especialmente la regulación del trabajo en domingos y festivos.

Voluntariedad

Según UGT, la voluntariedad queda limitada porque la empresa podrá exigir cobertura por motivos organizativos, además de considerar insuficientes las compensaciones económicas previstas en territorios donde actualmente existen pluses superiores.

La CIG comparte ese rechazo y ha centrado parte de sus críticas en la contratación temporal y en la pérdida de capacidad de negociación en Galicia. El borrador permite recurrir a contratos por circunstancias de la producción en campañas como Navidad, Black Friday, rebajas, vuelta al cole, verano o Semana Santa, entre otras. Para el sindicato nacionalista, esta formulación amplía la temporalidad en un sector donde la reivindicación sindical pasa por reforzar el empleo indefinido.

Imagen de archivo de manifestantes del textil en el centro Comercial Cuatro Caminos

Imagen de archivo de manifestantes del textil en el centro Comercial Cuatro Caminos / Carlos Pardellas

También genera rechazo la posibilidad de establecer períodos de prueba en los ascensos internos. El convenio prevé que una persona trabajadora que promocione a un grupo profesional superior pueda pasar por un nuevo período de prueba y, si no lo supera, regresar a su categoría anterior. Los sindicatos interpretan esta medida como una limitación a la consolidación profesional.

Otro de los elementos de fricción es el artículo que establece que las partes firmantes se comprometen a no promover acuerdos autonómicos que afecten a las empresas incluidas en este convenio estatal.

Para la CIG, este punto limita la capacidad de negociación en ámbitos provinciales y autonómicos donde actualmente existen condiciones más favorables y refuerza su demanda de un acuerdo gallego que preserve la prioridad de los convenios provinciales.

Tras la reunión del pasado lunes, la mesa negociadora ha quedado emplazada a un nuevo encuentro para el 27 de abril. Mientras continúa la negociación, la CIG mantiene convocada una nueva huelga para ese día y los sindicatos siguen reclamando cambios sobre el borrador presentado por la patronal.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents