Amancio Ortega, fundador de Inditex, compra mucho y vende poco: más de 200 adquisiciones y solo una veintena de desinversiones
Pese a la última venta en Enagás Renovable, el empresario, que creó un imperio con Zara como principal referente, confirma su estrategia basada en comprar, mantener y rentabilizar los activos a largo plazo

Fachada del antiguo cine Avenida en A Coruña que Amancio Ortega compró en 2005 y vendió dos años después a la antigua Caixa Galicia. / L.O.

La venta del 5% que Amancio Ortega mantenía en Enagás Renovable, cerrada por unos 4,1 millones y anunciada a principios de semana, vale, sobre todo, por lo que revela. En el fundador de Inditex, vender sigue siendo la excepción.
Su trayectoria inversora desde 2002 se ha construido más sobre la acumulación que sobre la rotación: más de 200 adquisiciones en una docena de países y solo alrededor de una veintena de desinversiones, muchas de ellas menores.
Ese contraste define la filosofía de Pontegadea, el brazo con el que Ortega canaliza los dividendos de Inditex. La lógica no es la del inversor que compra para revender a corto plazo, sino la del patrimonialista que busca activos capaces de generar valor durante años.
Por eso, cuando vende, suele hacerlo por razones concretas: cambios accionariales, salida de negocios que dejan de encajar, inmuebles sin inquilinos o deterioro de determinados mercados.

Hotel Ayre de Sevilla que Amancio Ortega vendió en 2010. / L. O.
La desinversión en Enagás Renovable encaja en ese patrón. Ortega entró en el accionariado de esa compañía en el año 2022 con un 5% valorado en unos 3,5 millones de euros. Una compra menor. Tres años después ha salido con una pequeña ganancia para lo que maneja (600.000 euros), mientras conserva intacta su posición en la matriz Enagás. No es una retirada del grupo energético, sino un movimiento puntual dentro de una estrategia mucho más amplia y persistente.
Las primeras ventas del fundador de Inditex, imperio del sector textil que cuenta con Zara como principal marca, aparecieron antes de la gran crisis financiera y afectaron tanto a inmuebles como a participaciones. Una de ellas fue el antiguo cine Avenida de A Coruña, comprado en 2005 y vendido dos años más tarde a la antigua Caixa Galicia.
También figura su participación en Aguas de Barcelona: adquirió en 2004 el 5% que Endesa tenía en Agbar por 103 millones y salió tres años y medio después al acudir a la opa lanzada por La Caixa y Suez, con unos ingresos de 205 millones.
No todas las salidas dejaron el mismo balance. La peor inversión fue Astroc. Ortega entró en la inmobiliaria valenciana de Enrique Bañuelos en su salida a Bolsa en 2006 con un 5,01% valorado en unos 150 millones. El desplome bursátil, primera gran señal de la crisis del ladrillo, diluyó aquella posición hasta convertirla en una pérdida casi total.

Edificio de París que vendió en 2025 por 90 millones. / L.O.
En 2010 vendió el Hotel Ayre Sevilla, procedente del perímetro de Occidental Hoteles. Un año después se desprendió de dos inmuebles: un edificio de oficinas en la calle Diputación de Barcelona, adquirido en 2003, y la antigua sede de Allianz en la plaza de la Independencia de Madrid, comprada junto a Restaura y vendida, según fuentes del mercado, por casi la mitad de lo que costó.
En 2014 culminó además su salida de NH Hoteles y Banco Popular. En la hotelera había llegado a superar el 10%; en el banco, su presencia procedía de la compra de un 4,95% del Pastor, luego diluido tras la absorción por el Popular.
El año más vendedor fue 2015. Entonces vendió un edificio en Londres, un centro comercial en Berlín, su participación en Occidental Hoteles y 40 inmuebles de la antigua Caixa Galicia. Esas operaciones resumen bien el tipo de ventas que ha realizado: activos maduros, paquetes susceptibles de recompra por sus antiguos propietarios o participaciones financieras que habían cumplido su recorrido.
Los 40 inmuebles de Caixa Galicia los había comprado en 2008 por 250 millones y Abanca los recompró siete años después por 300. En Berlín, Tishman Speyer recuperó por 335 millones el complejo adquirido por el fundador de Inditex en 2007 junto al Santander por 275. El Abacus House de Londres salió por 52 millones. Y en Occidental vendió a Barceló toda la participación del 23% que había adquirido en 2006.
Pequeñas ventas inmobiliarias
Después, el goteo se ha hecho aún menor. Entre 2017 y 2023, solo afloran tres ventas de escasa dimensión en Reus, Almería y Elche, inmuebles vinculados a antiguos Zara y con una recaudación conjunta ligeramente superior a los 13 millones. Ventas menores, de nuevo. La excepción en ese tramo fue Telxius. Ortega entró en 2018 con el 9,99% por 378 millones y, tras la venta del negocio de torres, se embolsó 770, la operación más rentable de su historial.
Las últimas salidas inmobiliarias vuelven a mostrar que Pontegadea vende sobre todo cuando un activo deja de responder a su manual. El año pasado trascendió la venta del 366 Madison Avenue de Nueva York, muy por debajo de los 115,5 millones pagados en 2006, y también la de una torre de oficinas en Chicago por 45 millones, dentro del ajuste del mercado estadounidense tras la pandemia. Ese mismo año cerró la desinversión de un edificio en París por 90 millones, después de quedar sin inquilino y requerir reforma. En Seúl vendió además un local en Gangnam con pérdidas y otro en Myeongdong por 18,5 millones.
La conclusión que deja la última desinversión en Enagás Renovable enlaza con todo ese recorrido. Ortega ha levantado su cartera comprando mucho y vendiendo poco. Sus desinversiones no describen una política de rotación constante, sino ajustes puntuales dentro de una estrategia patrimonial de largo plazo desde una lógica patrimonial. En su caso, el negocio está en elegir los activos, conservarlos y rentabilizarlos.
Suscríbete para seguir leyendo
- 0-1 | Deportivo - Andorra, en directo hoy: partido de la Liga Hypermotion en vivo | Descanso
- Fin a 60 años de banca en la calle Orillamar de A Coruña: el Santander cierra las oficinas que empezaron con el Pastor
- Las cuentas del Deportivo para ascender a Primera División: podría sobrarle una jornada
- La alcaldesa Inés Rey envía una carta al subdelegado del Gobierno en A Coruña para 'exigirle explicaciones' por los controles policiales del Deportivo-Andorra
- Oleiros se queda sin casetas para los socorristas en las playas de Mera, Espiñeiro y Naval
- RC Deportivo - Andorra FC: Riazor busca el primer jaque al ascenso
- 2-1 | El Deportivo se abraza al fuego de Primera División
- Metrovacesa reclama al Ayuntamiento de A Coruña un pacto político como el del parque del Agra para construir en As Percebeiras