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La cara y la cruz de las gallegas mayores de 55 años: récord de empleo, pero el paro sigue enquistado

Las trabajadoras seniors alcanzan cifras históricas con más de 155.000, pero el desempleo apenas cede en un colectivo muy vulnerable

Una camarera de piso hace la cama en un hotel.

Una camarera de piso hace la cama en un hotel. / Javier Albiñana

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Manolo Rodríguez

Manolo Rodríguez

A Coruña

La presencia de las mujeres gallegas mayores de 55 años en el mercado laboral nunca había sido tan intensa. Galicia cerró el primer trimestre del año con 155.800 ocupadas de esa edad, la cifra más alta de toda la serie histórica de la Encuesta de Población Activa (EPA).

Sin embargo, el avance convive con una paradoja que refleja las dificultades que siguen afrontando muchas trabajadoras sénior: 12.700 mujeres mayores de 55 continúan buscando empleo, uno de los registros más elevados de los últimos años.

Los datos del INE muestran una transformación profunda del mercado laboral gallego. Hace apenas una década, el número de mujeres ocupadas mayores de 55 se situaba muy por debajo (89.000) de los niveles actuales.

El envejecimiento de la población, el retraso de la edad de jubilación, unas carreras laborales más largas y la creciente participación femenina han impulsado una tendencia sostenida al alza que ha llevado a este colectivo a marcar máximos históricos.

Desempleo femenino

Pero por otra parte, el aumento de la ocupación no está siendo suficiente para absorber a todas las mujeres que desean trabajar. El desempleo entre las mayores de 55 años permanece instalado en cotas elevadas y muestra una resistencia a disminuir.

La explicación está en que cada vez son más las mujeres que siguen activas durante más tiempo y que, por tanto, siguen formando parte del mercado laboral tanto si tienen empleo como si lo buscan.

La situación encaja con algunas de las conclusiones del informe #EmpleoParaTodas de la Fundación Adecco, que alerta de las barreras específicas que afrontan las mujeres de más edad.

La directora de Inclusión de la entidad, Begoña Bravo, señala que “la baja confianza laboral es especialmente acusada entre las mujeres sénior y responde a la acumulación de barreras estructurales a lo largo de sus trayectorias laborales”. Entre ellas cita el edadismo, la brecha digital, el desconocimiento del mercado laboral actual o el impacto emocional de los largos periodos sin trabajo.

Prejuicios

El informe también refleja que las mujeres mayores de 45 años son las que perciben con más intensidad los prejuicios en los procesos de selección. Casi nueve de cada diez consideran que estos estereotipos constituyen una barrera para acceder a un empleo, una percepción ligada a ideas preconcebidas sobre la edad, las competencias digitales o la capacidad de adaptación.

La persistencia de estas dificultades ayuda a entender por qué el desempleo sigue afectando a miles de gallegas pese al crecimiento del empleo. Muchas proceden de sectores en transformación, han tenido carreras laborales intermitentes o arrastran largos periodos fuera del mercado de trabajo por responsabilidades familiares. Cuando intentan reincorporarse, se encuentran con un entorno laboral muy distinto al que dejaron años atrás.

Begoña Bravo advierte además de que las trayectorias laborales femeninas suelen verse más condicionadas por los cuidados y las interrupciones profesionales. “Las mujeres soportan un mayor riesgo de pobreza y exclusión social como resultado de desigualdades estructurales estrechamente vinculadas al mercado laboral”, sostiene.

La evolución de las cifras gallegas resume, en realidad, un cambio social de gran magnitud. Nunca hubo tantas mujeres mayores de 55 años trabajando, pero tampoco ha desaparecido la vulnerabilidad de quienes buscan una oportunidad laboral en la recta final de su vida profesional.

El mercado laboral gallego ha logrado incorporar a más mujeres sénior que nunca. El desafío pendiente consiste en evitar que miles de ellas queden atrapadas en un desempleo que, pese a la fortaleza del empleo, sigue mostrando una preocupante capacidad de resistencia.

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