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Los coruñeses ahorran como nunca: sus depósitos bancarios ya duplican al crédito

Las familias y empresas de la provincia acumulan 36.978 millones, récord histórico, mientras el endeudamiento sigue lejos de los excesos previos a la crisis de 2008

Publicidad de una entidad financiera.

Publicidad de una entidad financiera. / Luis Tejido

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Manolo Rodríguez

Manolo Rodríguez

A Coruña

Los coruñeses nunca habían tenido tanto dinero en el banco como hasta ahora. Los depósitos de familias y empresas de la provincia alcanzaron al cierre de 2025 los 36.978 millones de euros, la cifra más elevada de toda la serie histórica del Banco de España.

El dato no solo supone un nuevo récord de ahorro. También confirma un profundo cambio en el comportamiento financiero de la sociedad coruñesa respecto a las décadas anteriores.

La fotografía actual poco tiene que ver con la que dejó la crisis de 2008. Durante los años de la expansión inmobiliaria y el crédito fácil, los préstamos concedidos por las entidades financieras crecían mucho más deprisa que los depósitos. El dinero circulaba. Las familias adquirían viviendas, los consumidores recurrían al crédito para financiar compras y las empresas se endeudaban para crecer. Hoy ocurre lo contrario.

Por primera vez, el volumen de depósitos duplica al de los créditos existentes en la provincia. Frente a los 36.978 millones ahorrados en bancos, el crédito apenas alcanza los 18.317. La diferencia entre ambos conceptos asciende a 18.660 millones, una brecha inédita en la historia reciente de A Coruña.

Comparación

La transformación es todavía más evidente cuando se compara con los años previos al estallido de la burbuja inmobiliaria. En diciembre de 2008, el crédito vivo en la provincia superaba los 32.000 millones mientras los depósitos rondaban los 21.000. Entonces la deuda excedía al ahorro en casi 11.000 millones. Diecisiete años después la situación se ha invertido.

Detrás de este fenómeno confluyen varios factores. Por un lado, el progresivo desapalancamiento de las familias tras la crisis de la burbuja inmobiliaria. Durante más de una década los hogares priorizaron reducir deuda y reforzar su posición financiera. Por otro, la pandemia impulsó un fuerte aumento del ahorro que después no desapareció, sino que siguió creciendo pese al incremento del coste de la vida.

A ello se suma el buen comportamiento del mercado laboral gallego en los últimos años. La creación de empleo, la subida de los salarios y una mayor prudencia financiera han permitido que el ahorro siga aumentando incluso en un contexto de inflación elevada.

El crédito, sin embargo, ofrece una lectura más matizada. Aunque sigue muy lejos de los máximos alcanzados durante el boom inmobiliario, muestra señales de recuperación.

Créditos al alza

Los 18.317 millones contabilizados al cierre de 2025 representan la cifra más elevada de los últimos años y reflejan una cierta reactivación de la demanda de financiación por parte de familias y empresas.

No obstante, la comparación con los máximos históricos continúa siendo contundente. En junio de 2010 el crédito vivo alcanzó los 32.564 millones. El volumen actual apenas representa algo más de la mitad de aquella cifra.

Los datos dibujan así una provincia mucho más saneada desde el punto de vista financiero que hace dos décadas. Con menos deuda, más ahorro y una posición patrimonial más sólida, los coruñeses afrontan el futuro con un colchón económico sin precedentes. El dinero acumulado en las entidades financieras nunca había sido tan elevado. Tampoco la distancia respecto al crédito había sido tan grande.

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