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Hijos de Rivera acelera su metamorfosis más allá de la cerveza: "Intentamos diversificar, encontrar oportunidades con otras bebidas"

El grupo coruñés aspira a duplicar su tamaño en 2030 reduciendo la dependencia de Estrella Galicia mediante nuevas bebidas, adquisiciones y una decidida diversificación

El presidente ejecutivo de Hijos de Rivera, Ignacio Rivera, en la fábrica de Morás el pasado mes de julio.

El presidente ejecutivo de Hijos de Rivera, Ignacio Rivera, en la fábrica de Morás el pasado mes de julio. / Carlos Pardellas

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Manolo Rodríguez

Manolo Rodríguez

A Coruña

El desembarco de Ilia Topuria en el mercado de las bebidas hace un año no fue solo una operación de marketing. Cuando Hijos de Rivera eligió al campeón hispanogeorgiano para lanzar Mucho, una gama de bebidas funcionales sin azúcar, sin cafeína y orientada al público joven, estaba enviando un mensaje sobre el rumbo que pretende seguir durante los próximos años.

Detrás de esa alianza no hay solo un nuevo producto, sino la confirmación de un cambio estratégico que lleva años gestándose y que pretende acelerar ahora: la empresa propietaria de Estrella Galicia quiere dejar de ser percibida exclusivamente como una cervecera para convertirse en una compañía global de bebidas.

La transformación responde tanto a una ambición empresarial como a una necesidad de mercado. El grupo cerró el pasado año con 945 millones de euros de facturación y se ha fijado el objetivo de alcanzar los 1.800 en 2030.

Un reto difícilmente compatible con seguir creciendo solo a través de la cerveza en España, un mercado cada vez más maduro y que atraviesa un cambio profundo en los hábitos de consumo.

El luchador Ilia Topuria y José Cabanas, CMO de Hijos de Rivera, ayer. |  L. O.

El luchador Ilia Topuria y José Cabanas, CMO de Hijos de Rivera / L.O.

El presidente ejecutivo de la compañía, Ignacio Rivera, explicó con claridad ese escenario hace un mes durante la presentación de resultados de 2025. "Por eso intentamos diversificar, encontrar oportunidades con otras bebidas", afirmó. La frase resume una estrategia que ya se refleja en las cifras del negocio.

Aunque la cerveza continúa representando alrededor del 80% de la facturación, la intención es que ese peso descienda de forma progresiva hasta situarse en torno al 60% dentro de unos años. No porque Estrella Galicia vaya a vender menos, sino porque el resto de sus productos que no son cervezas deberán crecer mucho más deprisa.

La explicación está también en la evolución del consumo. Rivera reconoce que "la gente consume más en casa y menos fuera", una tendencia que está desplazando parte del negocio desde los bares hacia los supermercados.

El sector cervecero redujo sus ventas en torno a un 1% durante 2025, mientras Hijos de Rivera consiguió incrementar un 4,4% las suyas y ganar cuota de mercado. Sin embargo, el directivo admite que ese cambio obliga a replantear el modelo. "Tenemos un reto: si el mercado tiende al consumo en casa y a incrementar la exportación, vamos a tener menos márgenes de beneficio", señaló.

Hijos de Rivera irrumpe en el segmento de aguas saludables con una gama innovadora.

Hijos de Rivera ha irrumpido en el segmento de aguas saludables con una gama innovadora. / Hijos de Rivera

La respuesta de la compañía ha sido ampliar el perímetro del negocio. Basta recorrer el catálogo actual para comprobar hasta qué punto la empresa ya ha dejado de limitarse a la cerveza.

Junto a las 18 referencias de cervezas Estrella Galicia, 1906 o la última en incorporarse a la familia, la Rivera Reposada, aparecen sidras Maeloc, aguas minerales, kombuchas Soul K, zumos funcionales Auara, vinos de Ponte da Boga y Grandes Pagos Gallegos, vermús, sangrías, mostos, licores, aguardientes, ginebras, vodka o aguas funcionales como Fontarel Next H2.0. En conjunto, la oferta supera las 70 referencias distintas de bebidas.

Esa evolución no ha sido fruto de lanzamientos aislados, sino, sobre todo, de una intensa política de adquisiciones. Desde 2022, Hijos de Rivera ha incorporado aproximadamente una empresa cada seis meses.

La compra del 51% de Auara ese año le permitió entrar en el mercado de los zumos y, después, desarrollar una línea de zumos funcionales con propósito social. En 2023 reforzó su posición en el sector del vino con Grandes Pagos Gallegos, un grupo con bodegas en O Rosal y Ourense, que cuenta con tres denominaciones de origen. También dio el salto a la kombucha mediante la adquisición de Soul K, una de las marcas pioneras en España y reconocida internacionalmente por la calidad de sus productos.

Referencias premium del catálogo de Destiny Spirits.

Referencias premium del catálogo de Destiny Spirits. / Destiny Spirits

La estrategia continuó con la entrada en el segmento de las cervezas artesanales gracias a Basqueland, que se sumó a las incorporaciones previas de Nortada, O'Hara's y Tyris. Más recientemente, la compra, el pasado mes de octubre, de la destilería coruñesa Vánagandr ha reforzado el negocio de los destilados con una ginebra distinguida entre las mejores del mundo.

Cada una de estas operaciones ha ampliado la presencia del grupo en categorías diferentes y reduce, paso a paso, el peso relativo del negocio cervecero.

Al mismo tiempo, la innovación interna también ha ganado protagonismo. La compañía ha desarrollado aguas funcionales, ha reforzado su gama de bebidas saludables y ha apostado por productos vinculados al bienestar, una categoría con un fuerte potencial de crecimiento entre los consumidores más jóvenes. La alianza con Topuria constituye el mejor ejemplo de esa nueva filosofía: identificar tendencias emergentes antes de que alcancen su madurez comercial.

La internacionalización representa la otra gran palanca del plan estratégico. Hoy aporta alrededor del 15% de la facturación, una proporción todavía reducida para una empresa que aspira a duplicar su tamaño.

Bebidas de Soul K, la marca de kombucha de producción ecológica de la Corporación Hijos de Rivera.

Bebidas de Soul K, la marca de kombucha de producción ecológica de la Corporación Hijos de Rivera. / L. O.

Rivera reconoce que la corporación sigue siendo "una hormiga" en los mercados exteriores y ha avanzado que destinará "muchísima fuerza y muchísimos más recursos" a crecer fuera de España, al tiempo que mantiene abiertas nuevas oportunidades de compra.

Después de 120 años de historia, Hijos de Rivera afronta así una nueva etapa en la que la cerveza seguirá siendo el corazón del negocio, pero ya no su única seña de identidad.

La empresa no pretende dejar de ser la propietaria de Estrella Galicia, sino construir alrededor de esa marca un grupo capaz de competir en un mercado donde el crecimiento pasa por ofrecer mucho más que cerveza.

Si cumple su hoja de ruta, en 2030 seguirá vendiendo más cañas que nunca, pero una parte cada vez mayor de su futuro llegará en botellas, latas y envases muy distintos a los que la han hecho famosa.

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