Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

¿Quién es Beatriz Padín? La «hija adoptiva» de Amancio Ortega y mentora clave de Marta Ortega en Inditex

Conocida como la «jefa de Zara», entró en la compañía con 17 años y llegó a convertirse en una de las personas de máxima confianza de Amancio Ortega y en una figura clave junto a Marta Ortega

Su salida pone fin a una trayectoria que conectó los primeros talleres de Amancio Ortega con la nueva etapa corporativa presidida por su hija

Una mujer pasa por delante del escaparate de una tienda de Zara.

Una mujer pasa por delante del escaparate de una tienda de Zara. / Mariscal

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
A Coruña

Por su despacho pasaron durante los últimos 25 años las decisiones que vistieron a millones de mujeres. Beatriz Padín, conocida como la «jefa de Zara» y considerada «hija adoptiva» de Amancio Ortega y mentora clave de su sucesora, cierra su etapa en Inditex dejando un legado de cuatro décadas en el motor comercial de la multinacional textil con sede en Arteixo.

Tras haber dedicado más de cuarenta de ellos al gigante de la moda gallego, la hasta ahora directora comercial y de diseño de Zara Mujer ha decidido dar un paso. Su marcha, conocida a los pocos días de que la compañía ratificaba en su junta de accionistas el rumbo estratégico bajo la Presidencia de Marta Ortega, marca un punto de inflexión histórico: la salida de uno de los últimos eslabones que unían los orígenes de los talleres de Amancio Ortega con la sofisticada maquinaria corporativa del siglo XXI.

Desde los 17 años

La vinculación de Bea Padín con el universo Inditex es una historia de lealtad que comenzó antes de cumplir la mayoría de edad. Su padre era el dueño de un taller de planchado que ya colaboraba externamente con Amancio Ortega en la década de los setenta, cuando el imperio era apenas un proyecto de expansión local. En 1985, con tan solo 17 años, Padín cruzó por primera vez las puertas de la empresa para incorporarse como planchadora en una de las líneas de producción de Zara. No tardaría en destacar. Su ojo clínico para la caída de los tejidos y su propio físico la convirtieron pronto en modelo de pruebas de la casa, el primer peldaño de un ascenso transversal y meteórico que la llevó a empaparse de todas las áreas vitales del negocio: desde el diseño puro y las compras hasta la producción en masa, la distribución global y el sofisticado engranaje del merchandising.

A medida que Amancio Ortega iba soltando de forma paulatina las riendas del día a día de la compañía, delegó sus parcelas de poder en un reducto muy estrecho de perfiles de confianza. Padín se convirtió en su mano derecha y en una figura tan cercana que en los círculos internos se la llegó a apodar como “la hija adoptiva” del fundador. Una relación filial y de exigencia que la propia ejecutiva resumiría en la biografía del empresario, Así es Amancio Ortega, el nombre que creó Zara, escrita por Covadonga O’Shea (La esfera de los libros, 2008): «El señor Ortega ha sido mi maestro, mi padre... Es una persona muy rigurosa, inconformista. Tardó tiempo en decirme ‘lo has hecho bien».

Ortega, en el centro, con sus colaboradores. A la dcha., su mano derecha Beatriz Padín. |   // VICTOR ECHAVE

Marta Ortega, en el centro, con sus colaboradores. A la dcha., Beatriz Padín. / VICTOR ECHAVE

En el Comité de Dirección desde 2021

Con la transición generacional de 2021 y la llegada de Marta Ortega a la presidencia en sustitución de Pablo Isla, Padín pasó a ocupar una de las nueve sillas del Comité de Dirección de Inditex, consolidándose de manera definitiva como la gran mentora en la sombra de la nueva heredera.

Juntas, combinando la frescura y la visión de la joven presidenta con el colmillo comercial de la veterana directiva, pilotaron el último gran reposicionamiento de Zara hacia un terreno de mayor exclusividad y compromiso medioambiental. Bajo la batuta de Padín se concibieron proyectos revolucionarios para la marca, como El Apartamento —espacios de compra prémium concebidos como boutiques de autor— o la implantación global de Zara Pre-Owned, la plataforma interna de economía circular destinada a la compra, venta y reparación de prendas usadas.

Ahora, tras entregar el testigo de Zara Mujer a Alfredo Ferro —hasta la fecha, director de Zara Basic—, Beatriz Padín se despide de la primera línea con la misma discreción con la que gobernó el diseño de una de las locomotoras de Inditex. Se marcha la planchadora que aprendió a ser estratega; la mujer que demostró que, en el templo de la moda rápida, el verdadero valor reside en la sensibilidad, la tenacidad y el conocimiento absoluto del oficio.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents