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Futuro industrial

Ferroglobe presenta un ERTE para toda su plantilla en Sabón hasta final de 2027

La medida anunciada por la empresa afecta a los 113 trabajadores de la planta de silicio metal que la multinacional tiene en el polígono de Sabón, en Arteixo

Planta de Ferroglobe en Arteixo.

Planta de Ferroglobe en Arteixo. / Víctor Echave

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Arteixo

La empresa Ferroglobe, única productora de silicio metal en España, ha presentado un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) para los 113 trabajadores que conforman la plantilla de su factoría de Arteixo, ubicada en el polígono de Sabón, que se materializará entre el 1 de agosto de 2026 y el 31 de diciembre de 2027, según ha comunicado la firma al comité.

La decisión de la compañía, que la califica el ERTE como «una medida flexible y transitoria para preservar nuestra competitividad, la actividad industrial y el empleo» a la espera de que la Unión Europea refuerce la protección de la industria del Silicio Metal —reconocido material crítico y estratégico por la EU— «frente a la competencia desleal de las importaciones chinas», solo afecta al centro de producción coruñés. La multinacional cuenta con una planta en Cantabria, ubicada en Boo, que produce silicio metal y de aleaciones de manganeso y ferrosilicio.

Tras conocer la noticia, el comité de la factoría de Arteixo, integrado por los sindicatos CIG y UGT, ha mostrado su «rechazo frontal» a las condiciones del ERTE, presentado por la dirección el pasado martes, 14 de julio. Los representantes de los trabajadores, que este viernes mantendrán una reunión para abordar en profundidad las condiciones, confían en poder modificar con la empresa los términos de dicha propuesta.

En un comunicado, la representación sindical destaca que la planta de Ferroglobe en Sabón «es un pilar histórico en el tejido industrial de A Coruña y la única instalación en todo el territorio nacional dedicada a la producción de silicio metal». Cuenta con una plantilla fija de más de 113 profesionales directamente vinculados a su actividad, así como otros 200 empleos indirectos «cuyo futuro depende ahora de la toma de decisiones estratégicas urgentes, principalmente por las autoridades».

La plantilla coincide con la dirección al señalar que este ajuste «es la consecuencia directa de una pasividad institucional, especialmente a nivel europeo, que los está condenando a un escenario de total incertidumbre». Denuncian que «las administraciones están permitiendo la destrucción del sector», a pesar del «valor estratégico» del silicio metal, «indispensable para la transición energética, la industria tecnológica y la automoción».

En concreto, el comité señala a «la lentitud de Europa para implementar medidas arancelarias y de protección reales frente a la invasión de silicio producido en China a bajo coste». «Este dumping, ejecutado bajo normativas laborales y medioambientales que serían ilegales en la Unión Europea, está hundiendo los precios e inundando el mercado con el beneplácito de unas instituciones que, paradójicamente, presumen de defender la soberanía industrial europea», afirman.

La plantilla, no obstante, advierte de que «no aceptará que la inacción política se utilice como excusa para precarizar sus condiciones laborales o amenazar la continuidad de la planta». Por ello, exige a Ferroglobe un plan de viabilidad claro, así como la implicación de los gobiernos autonómico y central para que presionen en Bruselas para «activar mecanismos de defensa comercial de manera urgente». «No podemos ser siempre los trabajadores quienes paguemos la factura. Exigimos a la dirección de la empresa que busque alternativas reales y a Europa que despierte de una vez y proteja su industria antes de que sea demasiado tarde», advierten. También avanzan que los trabajadores ya trabajan en la confección de un calendario de movilizaciones en defensa de sus empleos y la viabilidad de la planta.

Ayudas europeas

La planta de Ferroglobe en Sabón, que en 2022 celebró su medio siglo de vida, ha recibido más de 12 millones de euros en fondos europeos del Gobierno para, entre otras actuaciones, levantar un nuevo horno de carbón vegetal para reducir en un 58% las emisiones asociadas a la producción de silicio.

Desde la empresa indican que el ERTE no afecta al proyecto de descarbonización en la planta de Sabón. «El proyecto de la construcción de la nueva planta de carbón vegetal cumple con todos los requerimientos en cuanto a los plazos y ejecución», aseguran.

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