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Los gallegos cobran su pensión pública una media de 18 años

La longevidad sigue ganando terreno y la jubilación se consolida como una etapa cada vez más prolongada

Un jubilado pasea por una calle.

Un jubilado pasea por una calle. / L. O.

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Manolo Rodríguez

Manolo Rodríguez

A Coruña

La jubilación ya no es una etapa breve de la vida. Los últimos datos del Ministerio de Inclusión y Seguridad Social reflejan que un pensionista medio disfruta de su prestación durante unos 18 años, un período que no ha dejado de aumentar en las últimas décadas gracias al incremento de la esperanza de vida. Aunque la estadística es estatal, permite dibujar una realidad que también afecta de lleno a Galicia, una de las comunidades más envejecidas de España.

Según los datos recogidos por la Seguridad Social, la edad media de entrada en el sistema de pensiones se sitúa en 62,2 años, mientras que la edad media de salida alcanza los 80,2 años. La diferencia entre ambas cifras arroja esos 18 años de percepción de una prestación contributiva.

La cifra resulta especialmente significativa si se compara con la duración de una carrera laboral completa, que suele extenderse entre 35 y 40 años. En otras palabras, una persona pasa cerca de dos décadas viviendo de las cotizaciones acumuladas durante su vida activa. Y todo apunta a que esa etapa seguirá alargándose en el futuro conforme avanzan los tratamientos médicos y mejora la calidad de vida de la población.

El dato también ayuda a entender uno de los grandes desafíos a los que se enfrenta el sistema público de pensiones. Cada vez hay más personas que alcanzan la edad de retiro y permanecen más tiempo cobrando una prestación.

A ello se suma la incorporación progresiva de la generación del baby boom, nacida a partir de los años sesenta, mucho más numerosa que las anteriores y que ya está empezando a acceder masivamente a la jubilación.

En Galicia, donde el envejecimiento es más acusado que en la media española y donde el número de pensionistas no deja de crecer, esta tendencia tiene una relevancia especial. La comunidad cuenta con una de las edades medias más elevadas del país y con una proporción creciente de población retirada. Eso significa que cada vez más gallegos pasan una parte importante de su vida percibiendo una pensión.

La evolución histórica muestra además cómo ha cambiado la realidad demográfica. Hace apenas unos años el tiempo medio de disfrute de la pensión rondaba los 17,8 años. Hoy ya alcanza los 18 y continúa avanzando lentamente. Una señal de que la longevidad sigue ganando terreno y de que la jubilación se consolida como una etapa cada vez más larga en la vida de los gallegos.

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