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Los supermercados de A Coruña afrontan tres días de huelga en pleno puente de agosto

Los sindicatos convocan paros el 15, 16 y 17 ante el bloqueo del convenio y una manifestación el lunes en A Coruña | Las empresas responsabilizan a los representantes de los trabajadores de la falta de acuerdo

Concentración de trabajadores del comercio de alimentación, el pasado mes de mayo.

Concentración de trabajadores del comercio de alimentación, el pasado mes de mayo. / Carlos Pardellas

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Manolo Rodríguez

Manolo Rodríguez

A Coruña

El conflicto del comercio de alimentación de la provincia de A Coruña vuelve a las puertas de supermercados y centros logísticos en pleno puente de agosto. Los trabajadores están llamados a secundar tres jornadas de huelga los días 15, 16 y 17 de este mes, convocados por CIG, CCOO, UGT y USO ante la falta de avances en la negociación del convenio colectivo.

El primero de los paros coincide este sábado con una jornada de apertura comercial autorizada. Los sindicatos desplegarán piquetes informativos y cerrarán las movilizaciones el lunes con una manifestación en A Coruña, que partirá a las 12.00 horas del mercado de San Agustín y concluirá en la plaza de Vigo.

La convocatoria llega tras las últimas reuniones de la mesa negociadora celebradas el pasado viernes y este lunes, esta última con mediación del AGA, del Consello Galego de Relacións Laborais. Los encuentros acabaron sin un acercamiento. Los sindicatos acusan a la patronal de mantener bloqueado el convenio, mientras las empresas responsabilizan a la representación de los trabajadores de la falta de acuerdo.

La CIG sostiene que la oferta salarial no garantiza una subida equivalente al IPC ni la conservación del poder adquisitivo. Según el sindicato, la propuesta para el primer año queda tres puntos por debajo de la demanda de los sindicatos y mantiene un límite en la cláusula de revisión, que tampoco tendría efectos retroactivos.

Las diferencias alcanzan otros puntos del convenio. La parte social reclama mejoras en antigüedad, reducción de jornada y días de asuntos propios. La CIG critica que la patronal no plantee «ni la más mínima cantidad para la antigüedad» y califica de «raquítica» la rebaja de jornada ofrecida. Roberto Pérez, representante de la central en la negociación, acusa a las empresas de «oponerse por sistema a cualquier demanda» e impedir un acuerdo que permita cerrar el conflicto local.

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