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A Coruña afronta el mayor relevo laboral de su historia: más de 54.000 trabajadores superan ya los 60 años

Empresas y sindicatos coinciden en el problema para cubrir las próximas jubilaciones, pero no en las soluciones

Un albañil trabaja en la reforma de un local.

Un albañil trabaja en la reforma de un local. / Marta G. Brea

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Manolo Rodríguez

Manolo Rodríguez

A Coruña

El mercado laboral coruñés afronta uno de los mayores desafíos de las últimas décadas. Miles de trabajadores se acercan al final de su vida laboral y su sustitución condicionará la evolución del empleo durante los próximos años. El último Informe del Mercado de Trabajo de la provincia de A Coruña, elaborado por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), revela que 54.471 afiliados a la Seguridad Social tienen ya 60 o más años, lo que supone el 11,1% del total de trabajadores, es decir, más de uno de cada nueve. El organismo advierte de que buena parte de las futuras contrataciones no responderán a la creación de nuevos puestos, sino a la necesidad de cubrir las vacantes que dejarán las jubilaciones.

El envejecimiento de las plantillas es consecuencia de una combinación de factores. Las generaciones del baby boom han alcanzado las edades previas a la jubilación, la esperanza de vida continúa aumentando y el retraso progresivo de la edad legal para retirarse mantiene durante más tiempo a los trabajadores en activo. Además, las generaciones jóvenes son menos numerosas, lo que dificulta garantizar un relevo suficiente en numerosos sectores.

El presidente de la Confederación de Empresarios de A Coruña (CEC), Antonio Fontenla, considera que el problema ya forma parte del día a día de las empresas. “En Galicia, el reto demográfico es uno de los principales desafíos para nuestro desarrollo económico y social. La provincia de A Coruña no es ajena a esta tendencia. El envejecimiento de la población reduce el número de personas en edad de trabajar y limita la disponibilidad de profesionales para cubrir las necesidades de nuestras empresas”, afirma.

El dirigente empresarial recuerda que la dificultad para encontrar trabajadores afecta desde hace años a actividades como la pesca, la construcción, la hostelería, el metal o el transporte, además de numerosos oficios tradicionales. “La falta de candidatos para cubrir vacantes es un problema que ya padecen muchas empresas”, señala. También destaca que el hecho de que más del 11% de los afiliados tenga ya más de 60 años anticipa “un importante relevo generacional durante la próxima década”.

Decisiones de los últimos años

Desde la CIG, su secretario comarcal en A Coruña, Óscar Calvo, comparte el diagnóstico sobre el envejecimiento de la población activa, aunque discrepa de las causas y de las soluciones. “Obviamente tenemos ojos en la cara y vemos la realidad, que efectivamente estamos en una sociedad envejecida”, afirma. Sin embargo, sostiene que el problema se ha agravado por decisiones adoptadas en los últimos años. “Tenemos una población activa muy envejecida y eso se genera con el alargamiento de la vida laboral”, asegura.

Calvo subraya que el relevo era “algo muy previsible” y critica que, en lugar de anticiparse, las administraciones han optado por ampliar la edad de jubilación. “Que la gente cumpla años todos los años es algo muy previsible. Si era previsible, ¿qué hicieron los gobiernos? Ampliar la edad de jubilación”, sostiene. A su juicio, además de afrontar el envejecimiento, es necesario reforzar los servicios públicos y crear una mayor estabilidad en el empleo para favorecer a largo plazo el relevo de las nuevas generaciones.

El informe del SEPE identifica también los sectores donde el reto será más intenso. La Administración pública concentra el número más elevado de trabajadores mayores de 60 años, seguida del comercio minorista, las actividades sanitarias, la hostelería y los servicios a edificios y jardinería. Si se analiza su peso dentro de cada actividad, el empleo doméstico y la agricultura presentan las plantillas más envejecidas de la provincia.

La jubilación de esta generación supone un reto para las empresas, pero también una oportunidad para quienes se incorporen al mercado laboral. El SEPE destaca que el denominado empleo de reposición será uno de los principales motores de contratación en los próximos años y que estas vacantes podrán facilitar tanto la entrada de jóvenes como la reconversión profesional de trabajadores procedentes de sectores en transformación.

Las recetas para afrontar el relevo de miles de jubilaciones

Empresarios y sindicatos coinciden en que el envejecimiento de la población activa obligará a afrontar un relevo generacional sin precedentes en la provincia, pero discrepan sobre las medidas para garantizar que las jubilaciones no agraven la falta de trabajadores que ya afecta a muchos sectores.

El presidente de la Confederación de Empresarios de A Coruña (CEC), Antonio Fontenla, defiende una respuesta “coordinada y sostenida en el tiempo” que combine políticas de empleo, formación, natalidad, inmigración y apoyo a la actividad económica. A su juicio, la llegada de extranjeros “está siendo un factor decisivo para aliviar el déficit de trabajadores en numerosos sectores” y, además, contribuye a rejuvenecer la estructura demográfica.

El dirigente empresarial también apuesta por aprovechar mejor la veteranía de los profesionales de más edad. “No podemos permitirnos prescindir de profesionales con una amplia experiencia y un conocimiento de enorme valor”, afirma, y reclama que se facilite que quienes deseen continuar trabajando tras alcanzar la jubilación puedan hacerlo sin perder derechos.

Desde la CIG, su secretario comarcal en A Coruña, Óscar Calvo, cuestiona las políticas aplicadas ante el envejecimiento de las plantillas. “En vez de afrontar una realidad de envejecimiento de la población activa, lo que hacen es alargar la vida laboral, perseguir las bajas y depauperar los servicios públicos”, critica.

El sindicalista cree que la solución pasa por reforzar los servicios públicos y mejorar las condiciones laborales. “Si hay una mejora en las condiciones laborales, sobre todo de seguridad y de no incertidumbre, eso a largo plazo va a mejorar la natalidad”, afirma. En la misma línea, añade que “si tenemos estabilidad de empleo y mejores condiciones laborales, obviamente se va a ir revirtiendo esta situación”, aunque reconoce que será un proceso gradual.

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