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Balance laboral

Naval, alimentación y metal aúpan el empleo industrial en Galicia a niveles de hace más de 15 años

Los afiliados en actividades transformadoras superan el umbral de las 142.300 personas por primera vez desde septiembre de 2010

El naval no rebasaba los 6.000 efectivos directos desde los cracs de Barreras y Vulcano

Buque en construcción en instalaciones de Armón en Vigo.

Buque en construcción en instalaciones de Armón en Vigo. / Pedro Mina

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Vigo

Las industriales han sido, tradicionalmente y en líneas generales, las actividades que mejor han remunerado a sus trabajadores. El último informe de Mercado de Trabajo y Pensiones en las Fuentes Tributarias, por ejemplo, corresponde al ejercicio 2024: frente a unos ingresos medios de 24.232 euros para el conjunto de los asalariados, el sector manufacturero pagó más de 27.200 euros, aunque con diferencias notables entre hombres (29.200 euros) y mujeres (23.005 euros). Pero, además del componente salarial, está el efecto multiplicador en lo laboral por la generación de puestos indirectos (proveedores, logística, energía) o inducidos. La industria es clave para una economía, de ahí los esfuerzos públicos y privados por reforzar su peso en el PIB.

En el conjunto de Galicia la industria cerró el mes de julio con una media de 142.376 afiliaciones, una cifra que no se alcanzaba desde el mes de septiembre de 2010 (142.980 personas), en medio del vendaval de una doble recesión que costó demasiado metabolizar y que a punto estuvo de arrastrar al país al default (quiebra). Solo desde el año covid se crearon en la comunidad casi 9.000 puestos de trabajo manufactureros, con claros protagonistas en cuanto a segmentos de negocio: industria de alimentación, metalúrgicos y construcción y reparación naval. Este último caso, el del naval, es significativo teniendo en cuenta que es una actividad de síntesis y muy cíclica. Con 40 buques en cartera y múltiples encargos de reparaciones, el empleo directo se ha situado por encima de los 6.000 efectivos, un umbral desconocido desde febrero de 2020, después de la quiebra de Vulcano y la estampida del crucero Evrima de Hijos de J. Barreras, que colapsaría a continuación.

Más actividades

También han adquirido un protagonismo significado las empresas dedicadas a la fabricación de productos metálicos, que desde la pandemia ha incrementado las afiliaciones en más de un 15%, hasta acariciar las 19.500 afiliaciones en alta laboral. La industria de la alimentación, por su parte, ha elevado su plantilla en un 5%, hasta los 32.500 trabajadores. La valorización de materias primas en suelo gallego —es la estrategia que llevan años ejecutando las empresas de elaborados de productos del mar, por ejemplo—, con la consiguiente apertura de nuevas líneas de producción o ampliación de las ya existentes, está siendo clave.

Y entre los puestos de cabeza permanece un sector inmerso en el torbellino de una reconversión mayúscula, el de la automoción, que no está dando muestras de agotamiento pese a la oleada de cierres a nivel global y a la adaptación a nuevos sistemas de combustión. Las afiliaciones en las industrias de fabricación de vehículos a motor, remolques e semirremolques han escalado un 5,7% solo en lo que va de año 2026: estas empresas dan sustento directo a día de hoy a 16.775 personas trabajadoras, 1.700 más que antes del coronavirus. A excepción de las industrias textil y las derivadas de la piedra natural, las manufacturas continúan aumentando sus cuadros de personal de forma constante, incluso pese a las notorias dificultades para la incorporación de personal en perfiles de todo tipo, desde técnicos de nuevas tecnologías a los más vinculados a oficios tradicionales.

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Fuente: Faro de Vigo

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