Lo prometido es deuda. Tal y como avanzó la Xunta en su momento, y se recoge en el Diario Oficial de Galicia del pasado 28 de enero, la Sociedade Galega do Medio Ambiente (Sogama) rebajará este año el canon de basura a los 295 ayuntamientos adscritos a su sistema y lo hará en un 5%, pasando de los 69,48 euros/tonelada de 2021 a los 66,00 euros/tonelada.

Asimismo, mantendrá la bonificación del 10% aplicada desde hace ya tres ejercicios a aquellos entes locales que, habiéndola solicitado, acrediten el cumplimiento de los requisitos exigidos, esto es: promover la menor producción de residuos y/o el reciclaje de los envases ligeros depositados en el contenedor amarillo, y trasladar la rebaja a los recibos de los ciudadanos. En este caso, el canon se situará en 59,40 euros/tonelada. 

Un total de 165 ayuntamientos solicitaron en 2021 dicha bonificación y disponen ahora de plazo hasta el próximo 1 de marzo para certificar la materialización de las medidas referenciadas. En términos generales, esta bonificación del 10%, que se llevó a cabo durante tres años consecutivos, ha supuesto hasta el momento un ahorro para los gallegos de más de 9 millones de euros. Adicionalmente, Sogama no aplicará el IPC correspondiente (6,5%).

Teniendo en cuenta estos conceptos, la rebaja podría llegar al 21%, lo que se traduce en un importante ahorro para los bolsillos de los gallegos, cuantificado en más de 11 millones de euros.

El canon pasará de los 69,48 euros/tonelada de 2021 a los 66,00 euros/tonelada para este 2022. Sogama

Más allá de contribuir a aliviar la presión sobre la economía de las familias, golpeadas por la crisis del covid-19 y el incremento del precio de distintos servicios, como es el caso de la subida de la electricidad, la Xunta explica que, con esta medida, también pretende “compensar el negativo impacto que tendrán los impuestos impulsados por el Gobierno central y que gravarán el uso del vertedero y la propia valorización energética, a pesar de estar contemplada en la normativa vigente como la mejor opción de tratamiento para aquellos residuos que no se pueden reciclar, consiguiendo reducir al máximo el depósito en vertedero, la opción menos deseable debido a sus perniciosos efectos sobre el entorno y la salud pública”.

“Con un porcentaje medio de vertido en España estancado en el 54%, el Estado ha decidido gravar también la valorización energética, incluso en plantas de alta eficiencia como la de Sogama, cuando en los países del norte de Europa, que son los más avanzados y comprometidos con el medio ambiente, los altos índices de reciclaje y de recuperación energética de la parte no reciclable posibilitan que las tasas de vertido se sitúen entre el 1 y el 4%”, apuntalan desde la entidad.

38,6 millones para apoyar a los concellos

 En el marco de las directrices europeas, la Xunta canalizará a través de Sogama la ejecución de una red de infraestructuras para la gestión y el tratamiento de la materia orgánica, ayudando a los Ayuntamientos, que, tal y como recuerdan, son los que tienen la competencia en el ámbito de los residuos, a que cumplan con sus obligaciones legales: implantar, antes del 31 de diciembre de 2023, la recogida diferenciada de la fracción orgánica a través del denominado quinto contenedor, de color marrón.

Esta red estará conformada por cuatro plantas de biorresiduos (una por provincia): Cerceda, en A Coruña –ya en funcionamiento-; Cervo, en Lugo; Vilanova de Arousa, en Pontevedra; y Verín, en Ourense. A su vez, contarán con el apoyo de 13 plantas de transferencia, que se dotarán de una tolva específica para el trasvase de la materia orgánica, facilitando su transporte hasta la planta de biorresiduos más próxima. La previsión es que esta red, a la que se destinará una inversión de 38,6 millones de euros, de los cuales 30 millones serán aportados por los Fondos FEDER como respuesta de la UE a la crisis del Covid-19, entre en funcionamiento a finales de año.

Inversiones en clave circular y sostenible

En este sentido, cabe recordar que, en el período 2017-2022, Sogama realizó inversiones por importe de 90 millones de euros, siendo el objetivo de las mismas optimizar el servicio que presta a más de 2.240.000 habitantes. Entre las mismas, cabría destacar la ampliación de su Complejo cercedense con la construcción y operación de una planta de recuperación de materiales reciclables contenidos en la basura en masa; la incorporación de las últimas tecnologías disponibles para obtener la máxima eficiencia; la promoción de un transporte sostenible para los residuos como es el ferrocarril; el sellado del 90% del vertedero de Areosa; y la adopción de cuantas medidas resulten necesarias para llevar a cabo una actividad respetuosa con el medio ambiente. El objetivo es conseguir el mejor servicio al menor precio.