Se esconde entre bosques de castaños centenarios, en pleno Cañón del Sil, acariciado por la calma del anciano río Sil y el rumor del joven Mao con su espectacular pasarela de madera; y está enmarcado en el entorno único de Ribeira Sacra. Tierra de vino y chocolate, alimento que cuenta en sus calles con una Casa Museo propia, lo cierto es que el hermoso concello de Parada do Sil lo tiene todo para ser “de cuento”.

Un lugar perfecto para desconectar que recibe al visitante con imponentes paisajes y un patrimonio inigualable. De ello da buena cuenta el monasterio benedictino de Santa Cristina, que se enorgullece de recibir más de 50.000 visitantes al año. Datado del SXII y declarado BIC, fue uno de los monasterios más importantes de la zona durante la Edad Media. La necrópolis medieval de San Vitor es otra de las paradas de obligada visita durante la estancia.

Mención especial merecen, por su parte, los miradores que pueden encontrarse en su entorno, con los conocidos como Balcones de Madrid como gran enseña, de impresionantes vistas al Santuario de Cadeiras, la villa de Monforte o la sierra de Cabeza de Meda.

El que presume de ser el único concello de la provincia de Ourense con bandera verde cuenta además con agradables rutas de senderismo de distintas distancias como el Sendeiro de Castiñeiros e Carriozas, la Ruta PRG98 (Cañón del Sil-Santa Cristina)y la Ruta PRG177 (Cañón do Mao) así como las rutas BTT: Circular Parada de Sil y Os Torgais.

A ello se suman las acogedoras casas rurales y la calidad de los restaurantes de la zona, sin olvidar las propuestas de enoturismo de una tierra que es también cuna de grandes vinos, amparados por la D.O Ribeira Sacra, y de sabrosas castañas, de las que el Castiñeiro milenario de Entrambosríos es un exponente único.