11 de mayo de 2009
11.05.2009

Micrófonos traicioneros

Del "¡manda güevos!" que soltó Trillo al "este tío es un gilipollas" de Bono. Los políticos se van de la lengua cuando creen que nadie les oye

11.05.2009 | 02:00
Micrófonos traicioneros

Desde el famoso "¡manda güevos!" que soltó Trillo en su etapa de presidente del Congreso, muchas han sido las 'pilladas' a dirigentes que se han ido de la lengua pensando que los micrófonos estaban cerrados. Después vienen las disculpas. "Se trata de una conversación privada", "las frases se han sacado de contexto"... suelen ser las frases más recurrentes para intentar salir del atolladero del autor de las palabras. He aquí algunas de las mateduras de pata más sonadas de los últimos años

El último pillado in fraganti ha sido el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán. Al dirigente de la patronal se le escapó el miércoles, al comentar en voz baja, sin saber que el micrófono estaba abierto, que el problema de la economía "no es la grave crisis, sino los años de Zapatero". Además no dudó en alabar a la presidenta regional de Madrid, Esperanza Aguirre. "Es cojonuda, cojonuda", se le oyó.

Por lo general, los dirigentes de la derecha han hecho famosas frases relacionadas con los órganos genitales. Así, a Aznar se le escapó un "menudo coñazo les he soltado" tras pronunciar un discurso en el Parlamento Europeo. En similares términos se manifestó el pasado año el líder del PP, Mariano Rajoy, quien en una reunión con parlamentarios de su partido le dijo a Javier Arenas: "Mañana tengo el coñazo del desfile... en fin un plan apasionante", que crearon un gran malestar. Al día siguiente, numerosas crónicas titulaban: Rajoy acudió al "coñazo" de desfile.

El líder del PP es reincidente y ya en 2001, tras un cara a cara con Juan Barranco en el Senado, se le oyó, antes de bajar el micrófono, un "a tomar por culo". Su compañero de partido y de Gobierno, el ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, dijo en Murcia en el año 2000 que "por cojones" se haría el trasvase del Ebro.

En otras ocasiones se acude a los insultos. Rajoy también aparece en este capítulo cuando espetó a un periodista: "Este tío es gilipollas". El mismo insulto que José Bono, siendo presidente de Castilla-La Mancha, le dedicó a Tony Blair en una conversación con Juan Carlos Rodríguez Ibarra y Joaquín Almunia: "Oye, y nuestro colega Blair es un gilipollas integral". Fraga, en una entrevista en televisión, preguntó "¿quién es ese imbécil?" y después a su jefe de prensa, que se acercó, le soltó: "¿Quiere hacer el favor de largarse de aquí?, ¡tóqueme las narices!". El mismo Bono fue pillado el pasado años al grabarse su conversación con diputados del PP en la que dijo que "los de los partidos propios son unos hijos de puta", por las reticencias de diputados del Partido Socialista a la placa de la Madre Maravillas. Sin olvidar, entre compañeros, la que le lanzó Jordi Sevilla cuando dudó de las posibilidades de Montilla para suceder a Maragall por ser un "charnego".

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, también ha sido pillado con los micrófonos abiertos en varias ocasiones.

En una, su compañero de partido Jordi Sevilla le dijo que "todo lo que necesitaba saber (sobre economía) la aprendía en dos tardes". En la campaña de las pasadas elecciones, Zapatero le comentaba a Iñaki Gabilondo: "Lo que pasa es que yo creo que conviene que haya tensión...".

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