Los arquitectos mallorquines Jaime y Luis García-Ruiz afirmaron el viernes ante el juez que instruye el caso Palma Arena que la adjudicación de la dirección de la obra del velódromo la recibieron de boca del ex presidente Jaume Matas, del PP. Tal como declararon hace un año en la Fiscalía Anticorrupción, dijeron que les llamaron desde el Gabinete de Presidencia del Gobierno balear, según El Mundo.

En concreto, Jaime García-Ruiz dijo ante el juez instructor del sumario, José Castro, que fue Matas quien les dijo que se pusieran en contacto con el entonces director general de Deportes del ejecutivo autonómico, José Luis Pepote Ballester, para incorporarse como ayudantes del arquitecto alemán Ralph Schürmann en el proyecto.

El juez fijó el viernes una fianza de responsabilidad civil de 1,2 millones de euros para los arquitectos. El magistrado tomó declaración durante seis horas a Luis García-Ruiz y durante cuatro a su hermano Jaime, ambos en calidad de imputados, pero sin un delito específico.