La Ertzaintza impidió ayer en San Sebastián la manifestación convocada por el Movimiento pro Amnistía para reivindicar los derechos de los presos de ETA, que había sido prohibida por el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco.

Cuando los agentes se acercaron a los participantes para indicarles que no podían manifestarse, fueron recibidos con lanzamiento de botellas, por lo que se llevó a cabo una carga policial, informó el Departamento vasco de Interior.

Cerca de 300 personas, sin pancarta y con fotos de presos etarras, iniciaron la marcha pasadas las siete de la tarde desde el palacio del Kursaal, profiriendo gritos de apoyo a los reclusos etarras. Pocos minutos después, efectivos de la Policía autonómica cargaron y provocaron la dispersión de la marcha. Los ertzainas también cargaron posteriormente en varias ocasiones contra pequeños grupos de radicales.

Durante los disturbios, resultó herido en la nariz un hombre de 64 años que tropezó y cayó al suelo al ser sorprendido por las cargas policiales. Fue atendido por personal sanitario y trasladado al cuarto de socorro para practicarle una sutura en la zona dañada.

En el transcurso de los altercados, los manifestantes volcaron varias vallas, así como varios contenedores, que fueron retirados por la Guardia Municipal una vez concluidos los disturbios.

La policía identificó a varias personas en la zona donde se registraron los altercados, sin embargo no se produjeron detenciones.

Otros cien manifestantes que también portaban fotografías de reclusos etarras se concentraron detrás de la marcha de aficionados que desfilaban desde el centro de la ciudad hacia el estadio de Anoeta para asistir al partido entre la Real Sociedad y el Real Madrid.

El juez de la Audiencia Nacional ordenó a las Fuerzas de Seguridad que impidieran la celebración de la marcha al considerar que tenía "como única intención la de enaltecer a personas que están presas por realizar graves delitos terroristas".

La izquierda abertzale señaló, ante la prohibición de otra manifestación convocada para las fiestas de Bilbao, que el PSOE "se equivoca" si cree que va a lograr "erradicar policial y militarmente de la sociedad vasca un proyecto político a favor del derecho a decidir libremente su futuro". A través de un comunicado, señaló que la prohibición evidencia "el miedo escénico que tiene el PSOE a la demostración de la izquierda abertzale de que apuesta por una línea de acción pacífica y democrática".

Desalojo en Calella

Horas antes, los Mossos d'Esquadra desalojaron la playa de la localidad barcelonesa de Calella, después de que una llamada telefónica anónima alertara de la existencia de un artefacto explosivo oculto en una mochila. La llamada se realizó a las 14.14 horas al servicio de atención en carretera (DYA) de Vizcaya, al que una grabación informó de la presencia de este artefacto.

Tras el desalojo de 10.000 personas durante una hora, según el Ayuntamiento, los Mossos levantaron el dispositivo de búsqueda, después de que la Policía autonómica y equipos de los Tedax no encontraran ningún artefacto sospechoso.