Este es el deseo de José Pablo Flores, madrileño, conductor del SAMUR, y uno de los supervivientes del siniestro, que volaba a Gran Canaria para visitar a un hermano el 20 de agosto de 2008.

En el avión viajaba con su mujer, que sufrió heridas graves, y su hermana, que falleció.

Flores no ha vuelto a volar desde aquel día, porque no confía en la seguridad aérea y porque no quiere volver a tener "la misma sensación" de hace un año, aunque, recuerda, que otros supervivientes del accidente han vuelto a subir en aviones.

Cuando falta sólo un día para que se cumpla el primer aniversario del accidente, este madrileño reconoce que estas fechas son muy duras: "las estamos afrontando con mucho dolor y viendo el sufrimiento de nuestros familiares".

Dice que los ánimos están muy bajos y que entre supervivientes y familiares han comenzado a aparecer problemas para dormir y falta de concentración.

"Cuanto más se acerque el día peor será. Sabemos que volveremos a recordar los minutos previos al vuelo, el momento del accidente y todo lo que sucedió después", reconoce José Pablo Flores, tras advertir que no quiere dar ningún detalle sobre el fallido intento de despegue del aparato.

"A mi familia y al juez ya les he contado lo que tenía que contarles, pero no quiero hacerlo en los medios, por respeto a mis allegados. No quiero provocar más sufrimiento", asegura.

Flores dice tener plena confianza en el Juzgado de Instrucción número 11 de Madrid, encargado del sumario del accidente.

También el portavoz de la Asociación de Afectados del Vuelo JK5022, Javier Rodríguez Torres, expresa su "plena confianza en el proceso judicial".

En cuanto a la investigación del accidente recalca que se centra en las causas que habrían originado el desplome del avión, pero no en otros hechos que, a su juicio, no se desarrollaron convenientemente.

Se refiere a "algunas deficiencias en el plan de emergencias activado tras el siniestro, como la tardanza entre 35 y 40 minutos de las ambulancias".

Por ello, Rodríguez recuerda que la asociación ha abierto un grupo paralelo de investigación de las causas del accidente y "ya conocemos muchas cosas. Creemos, además, saber quienes pueden ser los responsables del siniestro".

"Ahora necesitamos pruebas para poder introducir estos datos en el sumario", destaca el portavoz, mientras agradece el apoyo que les ha prestado el Cabildo de Gran Canaria y el Ayuntamiento de Madrid, y no oculta sus críticas al Gobierno de la comunidad madrileña.