ETA ha perdido en tan sólo dos días el ingente material de explosivos y armas que ocultaba en siete zulos. En lo que va de año, los agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil, en colaboración con las fuerzas de seguridad francesa, han conseguido intervenir más de una tonelada de explosivos y varias decenas de armas a la banda terrorista. Además, lograron la detención de más de 60 supuestos miembros o colaboradores de ETA, entre los que destaca Jurdan Martitegi, supuesto responsable del aparato militar. De esta forma, las Fuerzas de Seguridad del Estado han desmantelado buena parte de su estructura logística.

A lo largo de 2009 fueron localizados una decena de depósitos y entre las incautaciones había abundante material para la fabricación de bombas y artefactos explosivos. Concretamente, se incautaron 990 kilogramos de nitrato amónico; 60 kilogramos de cloratita; más de 35 kilogramos de polvo de aluminio; casi 30 kilogramos de pentrita; 15 kilogramos de dinamita; una decena de bombas lapa; más de 250 detonadores; más de un centenar de temporizadores y más de 1.000 metros de cordón detonante.

Pero esto no ha sido lo único. Del mismo modo, las Fuerzas de Seguridad intervinieron numeroso material electrónico con el que se podrían haber fabricado decenas de artefactos de todo tipo, 30 armas cortas, un subfusil, más de 5.000 cartuchos y abundante documentación con instrucciones sobre armas y explosivos.

Estructura operativa

Según reconoce Interior, la operación más importante desarrollada contra la logística del aparato militar de ETA en estos primeros 8 meses del años se inició el 19 de agosto. Por el momento, ya ha permitido la detención de tres responsables de la estructura operativa de la banda y la localización de siete depósitos con armas y explosivos.

Además, la Comisaría General de Información de la Policía Nacional y la Subdirección Antiterrorista francesa mantienen abierto el operativo, que, por el momento, ha permitido intervenir casi 500 kilos de explosivos, más de 500 metros de cordón detonante, 17 armas cortas, más de 4.500 cartuchos, 138 detonadores, siete bombas lapa preparadas y, a falta de explosivo, gran cantidad de material electrónico y manuales de instrucciones para su uso que habrían permitido la fabricación de decenas de bombas lapa, además de herramientas y otros utensilios. Este material se une al hallado a principios de abril en Grenoble, donde ETA escondía en un garaje más de 500 kilos de nitrato amónico y polvo de aluminio, 20 litros de agua oxigenada y diverso material para realizar atentados.

Posteriormente, en junio, el hallazgo de un zulo en Pindères permitió intervenir 80 litros de nitrometano, 60 kilos de cloratita, 24 kilos de polvo de aluminio, 4,5 kilos de pentrita, 170 metros de cordón detonante, una bomba lapa, un centenar de temporizadores, 12 armas cortas, un subfusil y 650 cartuchos. Días después, otro zulo encontrado en Castelnau-de-Montmiral escondía 3 kilos de pentrita, cordón detonante, 114 detonadores y 23 temporizadores, 21 de ellos anuales.

Además de este material, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado se han incautado de las armas, materiales para la fabricación de artefactos y documentación que portaban los 62 presuntos miembros o colaboradores de ETA detenidos a lo largo de este año. Entre esas detenciones destaca Jurdan Martitegi, presunto responsable del aparato militar la banda tras los arrestos a finales de 2008 y en menos de un mes de Garikoitz Azpiazu y de su sustituto, Aitzol Iriondo.

En cuanto a las detenciones, destacan los arrestos de Itziar Plaza, Iurgi Garitagoitia y Asier Borrero, que ocupaban un destacado papel en la logística operativa de la banda. Tras ellos, esta semana fueron detenidos los actuales responsables de la logística operativa etarra, Aitzol Etxaburu, Andoni Sarasola y Alberto Machain.