La detención la semana pasada de los tres supuestos responsables de suministrar armas y explosivos a los comandos de ETA y la localización en los días siguientes de doce zulos -los dos últimos, desmantelados ayer- supone uno de los mayores golpes sufridos por el "aparato logístico" de la banda terrorista en toda su historia. En los últimos siete días, la Policía Judicial francesa, en colaboración con la española, ha intervenido 600 kilos de nitrato amónico, 244 detonadores, 180 kilos de cloratita, 22 kilos de pentrita, 12 litros de nitrometano, 15 bombas lapa, 18 armas de mano, un fusil, unos 500 metros de cordón detonante y otros materiales específicos para la confección de explosivos.

En la víspera de que el ministro del Interior español, Alfredo Pérez Rubalcaba, se entreviste hoy en París con su homólogo francés, Brice Hortefeux, el fiscal jefe de París, Jean-Claude Marin, no dudó ayer en considerar la operación policial como el golpe más contundente a la "logística" de la banda en el último lustro. "No ha habido hallazgos similares desde 2004", año en el que junto a la detención del entonces jefe de ETA, Mikel Albizu, alias Antza, se asestó un importante golpe a la red de zulos y arsenales de la banda terrorista. En aquella operación la policía intervino 1.300 kilos de explosivo, medio millar de armas de fuego y hasta dos misiles tierra aire, en lo que se consideró el mayor hallazgo de armas y explosivos de ETA hasta la fecha. Según explicó Marin en rueda de prensa -la primera que ofrece para referirse en exclusiva a cuestiones vinculadas con ETA desde el asesinato de dos guardias civiles en Capbreton el 1 diciembre de 2007-, la operación de estos últimos días es el resultado de tres investigaciones preliminares totalmente diferentes. La primera, dijo, es la que permitió el arresto de los tres presuntos terroristas Alberto Machaín, Andoni Sarasola y Aitzol Etxaburu, la segunda es la relativa al hallazgo del primer zulo en la localidad de Ferriéres, y la tercera, la relativa a los otros once escondites descubiertos entre el pasado miércoles y ayer. Según Marin, el gran interrogante ahora es saber si existe una "conexión" entre los tres detenidos y los zulos encontrados, algo que trata de averiguar la Policía científica.

En cuanto a los dos zulos localizados ayer en el sur de Francia, que elevan a doce el número de escondites de la banda desmantelados desde hace una semana, el primero fue localizado en el municipio de de Cabrerolles, y en él los agentes hallaron 184 kilogramos de nitrato sódico, 124 detonadores, un subfusil, dos pistolas, ocho placas de matrículas vírgenes, bolsas con diversa documentación, dos escáners y abundante munición, entre otros. En el otro depósito, situado en Lacaune Les Bains, no había armas ni explosivos, sino estructuras de madera y de embalaje.