El Gobierno ratificó su "firme voluntad" de agotar la legislatura para concluir las reformas, sacar adelante los presupuestos de 2012 y seguir reduciendo el déficit, compromisos que considera ineludibles ante los constantes ataques a la deuda por parte de los mercados.

Fue el ministro de la Presidencia, Ramón Jaúregui, quien salió a la palestra para intentar zanjar el debate sobre un hipotético adelanto electoral y, en un comunicado colgado en la página web de La Moncloa, ejerció de portavoz del Ejecutivo. "En este momento no habría nada más inestable y perjudicial para la solvencia y la credibilidad de España que una convocatoria anticipada de elecciones", recalcó.

Por su parte, Elena Valenciano, jefa del equipo del candidato socialista Alfredo Pérez Rubalcaba, defendió agotar la legislatura para no añadir "incertidumbre política" a las turbulencias financieras.

Mientras, el presidente José Luis Rodríguez Zapatero evitaba responder al diario El País que, en un editorial, criticaba su falta de liderazgo y le invitaba a "abandonar el poder cuanto antes" si quiere "rendir un último servicio al país", al considerar que le ha llegado "el final de ciclo".

En otro artículo, firmado por el consejero delegado de Prisa, Juan Luis Cebrián, este redobla la presión sobre Zapatero al afirmar que el presidente "debe abandonar su patológico optimismo y anunciar cuanto antes un calendario creíble" de elecciones. El periódico advierte de que España avanza por el mismo "sendero hacia la nada" que Grecia, Irlanda y Portugal, pese "a las bienintencinadas declaraciones o los anuncios continuados de iniciativas y reformas" que se tornan "ineficaces por su fatla de ambición inicial o sus demoras".

"En este momento no habría nada más inestable y perjudicial para la solvencia y la credibilidad de España que una convocatoria anticipada de elecciones", fue la respuesta de Jáuregui en nombre del Gobierno, mientras la coordinadora de la campaña socialista, Elena Valenciano, respondía alertando de que éste era "un mal debate" en una semana "complicada" para los países de la Eurozona, que celebran el jueves una cumbre para definir el nuevo rescate a Grecia y calmar las dudas sobre los Estados periféricos.

"Introducir incertidumbre política en una situación de clarísima incertidumbre financiera no ayuda ni a los intereses de España ni a los de la UE", remachó Valenciano.

Frente a la pretensión del Gobierno de eludir el debate electoral, Mariano Rajoy insistió en que España está perdiendo el tiempo al no adelantarse los comicios y al tener un Gobierno "en periodo de descuento" que "complica las cosas más de lo que están".

Rajoy insistió en sus críticas a un Gobierno que ve "provisional y en funciones" y que "no está en condiciones de generar confianza, que es lo que necesita España", que pierde el tiempo al no haber adelanto electoral y seguir "en un periodo de descuento que complica las cosas más de lo que están".

El PNV ve lejos un acuerdo presupuestario para 2012 y CiU exige que se convoque ya a las urnas.

La urgencia del PP no la comparte IU, cuyo coordinador general, Cayo Lara, aseguró que le es "indiferente" que haya o no elecciones anticipadas y sólo pide "margen suficiente" antes de los comicios para poder diseñar una ley electoral más proporcional.

Tampoco quiso pronunciarse el presidente de la CEOE, Juan Rosell, porque para los empresarios, dijo, lo fundamental son las reformas "urgentes e imprescindibles" que necesita el país y que debe afrontar Zapatero si se siente "suficientemente fuerte y respaldado". Y apostilló: "Si no es así, que "deje paso a unas elecciones".

Desde el País Vasco, el lehendakari, Patxi López, se mostró convencido de que Zapatero convocará las elecciones "cuando crea que más le conviene a España" y el presidente del Senado, Javier Rojo, coincidió en que primará el interés general.

También mostró su confianza en Zapatero el presidente del Congreso, José Bono, quien sostiene que el jefe del Ejecutivo está "más cualificado para juzgar los intereses de los españoles que el periódico de Prisa" a la hora de decidir la fecha electoral y "debe hacer lo que tiene que hacer".

El ministro de Industria, Miguel Sebastián, eludió el tema diciendo que no comenta editoriales y "mucho menos los del 18 de julio".