La Generalitat pretende ahora suspender las oposiciones, reducir aún más las plantillas de interinos y eliminar de manera temporal la mayoría de complementos salariales que cobran los 230.000 funcionarios, empleados públicos y contratados laborales que tiene la administración catalana. El PP criticó que el Gobierno de Artur Mas "empiece la casa por el tejado", tocando los sueldos antes de acometer una profunda simplificación del sector público.

Éstas son algunas de las 19 propuestas que la Generalitat entregó ayer a los sindicatos en la primera reunión de la Mesa de Negociación, en la que se debe tratar el nuevo ajuste planteado por CiU de cara al 2012 para reducir el déficit. El Gobierno catalán ha retirado la renta mínima de inserción a 6.000 de los 31.000 beneficiarios.

Las medidas, ocho temporales y once estructurales, se añaden a las ya aplicadas en 2011 y llevará a los empleados públicos a perder alrededor de un 20 % de su poder adquisitivo y hasta un 50 %, si se tiene en cuenta su salario de 2007, antes de estallar la crisis, según denunció CCOO. Para los sindicatos es "una declaración de guerra".

Entre las medidas, destaca la reducción de las plantillas de interinos "en servicios no finalistas ni esenciales" y la congelación de oposiciones. En el terreno salarial, la Generalitat se plantea recortar el importe del complemento específico que afectaría, de manera preferente, a las dos pagas extras de 2012, según informa Efe.

Además, CIU pretende suspender el Fondo de Acción Social (ayudas ya reducidas en 2011), el abono del complemento de productividad y la aportación al plan de pensiones, así como la reducción del 50% de los importes máximos a percibir en concepto de objetivos del personal estatutario.

El Gobierno de Artur Mas quiere dejar de aprobar nuevas ofertas de ocupación públicas para el 2012 y suspender la ejecución de las ofertas públicas aún no convocadas.

Entre las medidas estructurales destacan la revisión de las ayudas de comedor, la modificación de los complementos por estadios, niveles de carrera o tramos docentes, cambios en la retribución durante el primer año de reducción de jornada para cuidar a un menor y la supresión de los días adicionales de vacaciones.

Mariano Rajoy reúne hoy en Madrid a los máximos dirigentes regionales del partido, en su mayoría también jefes de Gobiernos autonómicos, para reforzar su compromiso con la austeridad y el control del déficit públicos, dos de las premisas que presidirán sus decisiones una vez llegue a La Moncloa. La intensa agenda de Núñez Feijóo (hoy visitan A Coruña los Príncipes) impedirá que viaje a Madrid. No irá ningún representante del PP gallego. En el almuerzo de trabajo en Génova, los presidentes de las comunidades que han presentado ya presupuestos (Madrid, Valencia, Baleares) podrán explicar sus medidas de ajuste ante la grave situación que atraviesa España. Rajoy les pedirá austeridad y ahorro para cumplir con los límites de déficit en 2012 y 2013, porque es la única forma de que el país continúe en la primera línea de Europa y mantenga su "credibilidad".

Por su parte, el portavoz del PP, Esteban González Pons, confesó que "hay inquietud" por conocer el nuevo Gobierno. El Gobierno francés llamó "por error" ministro de Exteriores de España al diputado Miguel Arias Cañete, al anunciar una reunión que tenía previsto mantener ayer con el jefe de la diplomacia gala, Alain Juppe, y que al final fue suspendida por la cargada agenda de este último.