La preocupación por el paro ha repuntado dos puntos este mes, hasta colocarse en el 83 por ciento, según el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), correspondiente a noviembre, que también confirma que la sanidad y la educación continúan entre los ocho principales problemas del país.

El estudio, hecho público este jueves, se basa en 2.859 entrevistas personales y domiciliarias realizadas en 259 municipios de 48 provincias ente los días 2 y 9 de este mes, es decir, en vísperas de las elecciones generales que dieron la victoria al PP.

El paro continúa encabezando la relación de problemas nacionales y su porcentaje sube dos puntos respecto al mes anterior hasta alcanzar el 83 por ciento de menciones. En segundo lugar vuelven a repetir los problemas económicos, que pasan del 51,3 por ciento de octubre al 48,2 actual.

Ya muy por detrás, con un 22,6 por ciento, la clase política y los partidos en general siguen anclados en el tercer puesto que no han abandonado desde febrero de 2010, aunque con un punto menos que en octubre, pese a la cercanía de las elecciones.

Efecto recorte

Le sigue la sanidad, que sube un escalón respecto a octubre, y logra el 7,7 por ciento alusiones en las respuestas de los entrevistados. El aumento de la preocupación por este tema ha ido parejo en los últimos meses a los recortes que se están aplicando en algunas comunidades autónomas.

El quinto puesto es para la inmigración (7,6%) y el sexto para la vivienda, que sube casi un punto en un mes (6%), mientras que la inseguridad ciudadana y la educación logran un empate técnico entorno al 5,7 por ciento.

No hay novedades en la relación de problemas personales, en cuya cúspide repite el paro (65,3%), seguido de los problemas económicos (16,6%) y la clase política (7,6%).

Crisis y política

Respecto a la situación política y económica, la percepción de ambas mejoró ligeramente a pocas semanas de las generales. Aún así el 86,7 por ciento considera que la economía está "mal" o "muy mal" --frente al histórico 89,8 por ciento que la veía así el mes anterior-- y sólo el 0,8 por ciento osaba calificarla de "buena" o "muy buena" en ambos casos.

Seis de cada diez consideran que la crisis ha empeorado en el último año y el 32,8 por ciento está convencido de que en 2012 será aún peor. Pero también hay un 14,8 por ciento de optimistas que confía en que mejore en doce meses.

En cuanto a la situación política, el 67,3 por ciento la define como "mala" o "muy mala", pero en un mes ese porcentaje ha descendido en once puntos (78,2 por ciento octubre). El 33,6 por ciento opina que es peor que hace un año, mientras que los que creen que dentro de un año empeorará son casi los mismos que auguran lo contrario, ya que ambos se sitúan en el entorno del 20 por ciento.