Un pequeño grupo de presos de ETA integrados en el colectivo de reclusos de la banda (EPPK), el que agrupa a los fieles a la cúpula etarra, empezó a solicitar en los últimos días acogerse individualmente a beneficios penitenciarios que hasta ahora rechazaban.

Así lo confirmaron fuentes penitenciarias, que explicaron que por ahora se trata de un reducido grupo de reclusos enfermos, que han cumplido las tres cuartas partes de la condena, o a quienes se ha aplicado la llamada doctrina Parot.

La expectación creada en las cárceles por el anuncio de ETA de un final definitivo ha provocado un cierre de filas en el EPPK, que desde hace meses no sufre nuevos abandonos ante el temor de quedar al margen de hipotéticas "soluciones colectivas". Los únicos reclusos que se habían acogido a beneficios penitenciarios habían sido excluidos del EPPK.

El portavoz del PSE, José Antonio Pastor, vaticinó que Rajoy, futuro jefe del Ejecutivo, "tendrá que entender y reflexionar" sobre los presos.