Alfredo Pérez Rubalcaba asumió ayer la presidencia del grupo socialista con el propósito de encabezar una oposición constructiva y responsable ante la gravedad de la crisis, con disposición al diálogo con el PP, pero sin olvidar las "líneas rojas" que comportan la defensa del Estado del bienestar. Para ello, emplazó a los diputados y senadores del PSOE a ponerse ya a la tarea ante la intensa actividad parlamentaria que les aguarda en enero, sin esperar al congreso federal de febrero para elegir a su nuevo secretario general.

Rubalcaba fue elegido por aclamación presidente del grupo socialista -provisionalmente hasta el congreso del partido- lo que le permitirá dar la réplica a Rajoy en el debate de investidura, donde fijará el marco de oposición del PSOE para la legislatura, independientemente de quién sea elegido secretario general. Rubalcaba prometió una oposición intensa y responsable al servicio del país con la crisis como el enemigo a batir. Se declaró dispuesto al diálogo con el PP, manteniendo siempre la defensa de las conquistas del estado del bienestar.

En cuanto a la batalla por la secretaría general, Carme Chacón evitó desvelar sus aspiraciones, dijo que hay tiempo para todo, que ahora es el momento del "debate de las ideas y después vendrán los nombres". La titular de Defensa y Leire Pajín apoyaron que Rubalcaba dé la réplica a Rajoy en el debate de investidura.

En cambio, Tomás Gómez, le recordó al candidato derrotado el 20-N que Almunia dimitió con 125 diputados (15 más que ahora). Más claro fue el exministro Miguel Ángel Moratinos, quien pidió a Rubalcaba que se aparte de la carrera por la secretaría general porque Chacón está ya preparada para ser la nueva líder.

El lehendakari Patxi López invitó a José Bono a dedicarse a descansar tras sus ataques a Chacón y al PSC. José Antonio Griñán eludió una vez más aclarar a quien apoyará, pero reclamó al PSOE un esfuerzo titánico para ganar los comicios en su región, donde el último barómetro de la Junta andaluza da la mayoría absoluta el PP con 10,4 puntos de ventaja. y con el 78% apoyando un cambio de Gobierno.