Por primera vez, Mariano Rajoy no descartó ayer una subida de impuestos para poder cerrar las cuentas del Estado respetando el techo de déficit del 4,4% que exige la Unión Europea. En una charla con periodistas en el Congreso con motivo de la fiesta de la Constitución, el próximo presidente del Gobierno dijo que ese tipo de medidas "se anunciarán en su día", sin desechar un incremento del IVA. Rajoy aseguró que la primera ley de su Ejecutivo desarrollará la reciente reforma de la Constitución para garantizar la estabilidad presupuestaria. El vencedor del 20-N dejará claro en España y en Europa su compromiso irrenunciable con la contención del déficit y la deuda y que para ello aplicará recetas propias.

Preguntado por el plan de ajuste italiano, respondió que "cada uno tiene sus recetas, yo tengo las mías", sin preciar cuáles son ni en qué consisten. Rajoy tampoco aclaró que hará con los Presupuestos vigentes, que se deberán prorrogar. Lo que sí dejó claro es que sus primeras medidas irán orientadas a la lucha contra el déficit. Además, pedirá a Merkel y Sarkozy que se despejen cuanto antes las dudas sobre la deuda soberana, por lo que la reforma de la UE tiene que hacerse cuanto antes.

Rajoy dio a entender que una eventual subida del IVA tendrá que abordarse antes de marzo, después de que su Gobierno tome posesión, analice las cuentas del Estado y prepare los Presupuestos para 2012 en el primer trimestre, para que entren en vigor a mitad de año. Hasta hace un año, el PP defendió la bajada de impuestos, pero cuando la recaudación se hundió empezó a hablar de retrasarla. Ahora no descarta nada. Y es que ante los datos de que se agudiza la caída de la recaudación, el Estado necesita un nivel de ingresos para cumplir el objetivo de déficit.

El próximo presidente dijo que anunciará la estructura de su Gobierno el lunes 19, durante el discurso de investidura, y dos días después, cuando tome posesión, dará a conocer sus ministros. Rajoy aseguró que no ha comunicado nada a nadie y que los nombramientos no están anotados en ningún cuaderno azul como Aznar. "Lo tengo aquí", dijo señalando a su cabeza. Rajoy insistió en que no habló con nadie de cómo organizará su gobierno ni a quién colocará al frente de los ministerios ni sobre los presidentes del Congreso y del Senado, extremo este que desvelará el lunes,

Rajoy y Zapatero aprovecharon el acto para escenificar su unidad ante la crisis y los desafíos económicos de España en el marco de la UE. En el Congreso se les vio hablar y después compartieron mesa y mantel con José Bono en un almuerzo. Muchos cargos del PP se despidieron afectuosamente de Zapatero quien, al contrario que Rajoy, fue abucheado por el público a la entrada a la cámara. El presidente en funciones y líder del PSOE garantizó su total neutralidad en la elección del nuevo líder socialista. Cayo Lara anunció la negativa de IU a participar en la fiesta tras la reforma exprés de la Constitución. Tampoco lo hicieron los nacionalistas, incluidos BNG y CiU.