La casa real no tiene ningún plan para desvincular a las infantas Elena y Cristina y al marido de esta, Iñaki Urdangarín, como integrantes del núcleo de la familia real, cuya composición viene regulada por un decreto de 1981, informaron ayer fuentes del Palacio de la Zarzuela.

Esta precisión surge como respuesta a las diversas informaciones publicadas durante esta semana sobre un supuesto plan para limitar los miembros de la familia real a los Reyes, los Príncipes y las hijas de estos, Leonor y Sofía, e ir reduciendo poco a poco la actividad institucional de la infanta Elena y los duques de Palma.

La Casa del Rey emitió ayer un comunicado en el que deja claro que la composición de la familia real viene definida en el Real Decreto 2917/1981, de 27 de noviembre, por el que se establece el Registro Civil de la Familia Real. Un decreto, tal y como han subrayado las fuentes, que define "perfectamente" la composición de la familia real y que no va a modificarse, toda vez que permite inscribir las incidencias legales que se produzcan, como se hizo en el caso del divorcio de la infanta Elena y Jaime de Marichalar. Con la inscripción de ese divorcio en el Registro, Marichalar dejó de ser miembro de la familia real.

En el comunicado, Zarzuela quiere dejar claro que la disminución de las actividades institucionales de las infantas y del duque de Palma nada tienen que ver con su pertenencia a la familia real ni con la causa del caso Palma Arena en la que se investiga el desvío de fondos públicos al Instituto Nóos cuando lo presidía Urdangarín, en contra de lo publicado por algunos medios.

Las fuentes indicaron que, efectivamente, las actividades de las infantas y de Urdangarín han ido disminuyendo de forma progresiva, porque estos miembros de la Familia Real compatibilizan actos institucionales con sus actividades particulares y por la voluntad de "enriquecer" la agenda de los príncipes de Asturias.

"Las informaciones y comentarios que, desde esta Unidad, (la de Relaciones con los Medios de Comunicación) se efectuaron a algunos medios sobre el número de actividades oficiales realizadas en los últimos años por los diferentes componentes de la familia real nada tienen que ver con su pertenencia a la misma", dice la nota.

"La Unidad de Relaciones con los Medios de Comunicación lamenta profundamente haber contribuido a que algunos medios hayan recogido de forma equívoca o errónea este tema", concluye el comunicado a modo de autocrítica.

Por otra parte, el exdirector del Tour de Francia, Jean-Marie Leblanc, negó ayer haber sido contactado por Urdangarín para que Baleares acogiera una etapa de la ronda gala, al tiempo que señaló que nunca tuvo una relación de amistad con el duque de Palma. "Debí verlo tres o cuatro veces en mi vida, no más", aseguró Leblanc en conversación telefónica con Efe.

El diario El País publicó ayer que la empresa que dirigía Urdangarín firmó en 2003 un convenio con el gobierno balear, presidido por Jaume Matas, por valor de 1,1 millones para que el duque de Palma utilizara su influencia y contribuyera a que el Tour recalara en la isla.