El presidente electo del gobierno marroquí, el islamista Abdelilah Benkirán, animó ayer a su homólogo español, Mariano Rajoy, a "arrimar el hombro" para que se produzca una buena relación bilateral entre España y Marruecos.

En una entrevista concedida en la sede de su partido en la ciudad de Rabat a varias agencias extranjeras, Benkirán reconoció que "las relaciones hispano-marroquíes no siempre fueron fáciles", pero añadió que "siempre hubo algo fuerte que nos unió".

En un tono muy conciliador, el secretario general del islamista Partido Justicia y Desarrollo (PJD) quitó importancia a los recelos despertados en algunos medios marroquíes por la victoria del PP en España: "Para el Partido Popular, no creo que sea popular tener problemas con Marruecos", bromeó Abdelilah Benkirán.

"Entre nosotros no puede haber sino buenas relaciones", abundó Benkirán. "Somos vecinos, nadie puede cambiar eso, las relaciones y los intereses comunes son muy profundos" entre los dos países, recordó.

"Es cierto que hemos tenido pequeñas fricciones en el pasado, y también grandes", añadió, aunque sin aludir a ninguna en concreto; "Pero espero que con el Partido Popular vamos a intentar olvidar todo eso e ir en la buena dirección", prosiguió.

Además, Benkirán hizo suya una tesis que según él ha oído de varios responsables políticos y diplomáticos españoles: que el mayor interés de España es ayudar al desarrollo de Marruecos.

"En suma, lo que espero de España, de Mariano Rajoy, del Partido Popular y del rey Juan Carlos, es que todo el mundo arrime el hombro" por una mejor relación bilateral entre los dos países.

En cualquier caso, quitó importancia a la opinión que él pueda tener al respecto, porque "las orientaciones estratégicas de la política exterior, es Su Majestad quien decide, porque el Estado continúa".

Abdelilah Benkirán negocia actualmente con tres partidos más -el nacionalista Istiqlal, el ex comunista Partido para el Progreso y el Socialismo y el berberista Movimiento Popular- su eventual entrada en un gobierno presidido por él mismo, sobre el que no quiso dar pistas a los informadores, y, según supo Efe, algunos de sus socios le han exigido una "declaración de intenciones" sobre su respeto irrestricto a las libertades individuales.

Según un sondeo del instituto LMS-CSA encargado por el semanario Actuel y recogido ayer por la agencia oficial MAP, un 82% de los marroquíes confían en Benkirán.

El primer ministro electo asegura que no piensa coartar las libertades públicas en su país "salvo los límites marcados por la ley", y dijo tener otras prioridades políticas. Fue taxativo: "No me meteré en la vida personal de los marroquíes".

Con un tono afable y de broma que mantuvo a lo largo de toda la entrevista, Benkirán insistió en que su partido "no da miedo", sino que "se intenta utilizar el partido para dar miedo", algo que según él no ha funcionado con el pueblo marroquí.