Iñaki Urdangarín, esposo de la infanta Cristina y yerno del rey Juan Carlos, exigió 300.000 euros al Gobierno balear por acercarle al antiguo equipo ciclista Banesto para que le diera un patrocinio público de 18 millones, según ha revelado Pepote Ballester, examigo íntimo del duque de Palma y director general de deportes balear en 2003. Ballester explicó que Urdangarín tenía calculada al milímetro aquella operación, por la que recibió otros 250.000 euros de la empresa propietaria de la escuadra ciclista.

Ballester, uno de los arrepentidos del caso Palma Arena clave para la imputación del duque, relató al juez cómo, en el verano del 2003, su amigo Urdangarín le propuso que el Ejecutivo balear patrocinase un equipo ciclista. Era el Banesto, cuyo principal anunciante dejaba la escuadra.

Ballester y el presidente Jaume Matas se reunieron, en septiembre de 2003 con Iñaki Urdangarín en el Palacio de Marivent para hablar del proyecto. Matas salió convencido y dispuesto para apoyar aquel patrocinio. Urdangarín en todo momento habló como si fuera el representante del futuro Illes Balears y propuso dos iniciativas: el patrocinio de la escuadra y un servicio de seguimiento y promoción de la marca, según Ballester.

Al final, el duque de Palma exigió al Gobierno de Matas por sus servicios 300.000 euros, suma que cobró presuntamente gracias al amaño de concursos. Otras personas que han declarado en el caso desvelaron la segunda parte de la historia: la sociedad Abarca Sport (titular del equipo) había firmado antes un acuerdo privado con Nóos Consultoria, una empresa del duque de Palma, contratándola para encargarse de la mencionada "oficina del equipo" durante un periodo de tres años. Así, Urdangarín cobró por su mediación un total de 550.00 euros.

El exmánager del Illes Balears, José Miguel Echávarri, declaró a la Policía y la fiscalía que firmó, en noviembre del 2003, un acuerdo con Urdangarín "para pagarle, durante 3 años, el 25% del coste de la oficina del proyecto del equipo ciclista, mientras que el 75% restante lo iba a pagar la Fundación pública Illesport del Gobierno balear".

Nóos exigió al equipo 200.000 euros al año por llevarle el gabinete de prensa y la promoción, pero en la primera temporada (2004) solo pudo cobrar 50.000 euros. En 2005 el duque percibió 200.000 euros de la escuadra ciclista. Echávarri no tuvo otra que pagarle por un servicio ya cubierto por el Gobierno de Matas con los 300.000 euros abonados a otra empresa de Urdangarín.

Mientras, Naroa M.L., una antigua empleada de la empresa Virtual Strategies, del conglomerado Nóos, ha desvelado que alguien del entorno del duque falsificó su firma en una oferta presentada a un concurso del Gobierno balear que estaba amañado. La mujer dijo que ella no elaboró dicha oferta.