Los duques de Palma ya han comenzado la mudanza de su palacete de Pedralbes. Iñaki Urdangarín y la infanta Cristina compaginan el proceso de mudanza con su rutina diaria en Barcelona. El matrimonio, que llegó a España el 27 de agosto junto a sus cuatro hijos tras tres años en Washington, se centra en los últimos días en buscar nueva residencia. Todo apunta a que la pareja se instalará en una casa unifamiliar de las afueras de Barcelona, mucho más modesta que Pedralbes. Los duques vivirán a partir de ahora de alquiler y alquilarán Pedralbes, no la venderán. Cumpliendo los pronósticos, todo parece indicar que se instalarán en una residencia más modesta y discreta, por eso estos días se han visto varios camiones de mudanza a las puertas de la casa. A pesar del revuelo generado a su regreso, los duques hacen caso omiso del interés de los medios apostados a las puertas de su domicilio e intentan llevar una vida normal.

Por otro lado, Urdangarín, ahora sin trabajo, podría negociar con Telefónica una compensación por ruptura de contrato, que podría ascender a 4,5 millones de euros.

Mientras, el juez del caso Nóos, José Castro, negó ayer llevar a cabo una "instrucción prospectiva global o general" respecto a Iñaki Urdangarín o la empresa Aizoon, que comparte con doña Cristina. En un auto notificado ayer, también se refiere a los posibles delitos fiscales o de evasión de capitales que el abogado de Urdangarin cree que investiga, e indica que en el caso de que haya nuevos hechos incriminatorios se ofrecerá "ampliamente" al duque de Palma la posibilidad de dar su versión sobre ellos.