14 de septiembre de 2012
14.09.2012

"¿Fallo de motor? ¡Vuélalo, vuélalo, me cago en la mar!"

La limpieza de la caja negra, muy dañada, permite recuperar el dramático diálogo que precedió al accidente del Spanair en Barajas en 2008

14.09.2012 | 05:26

Los últimos segundos de la conversación mantenida entre el comandante y el copiloto del vuelo de Spanair JK5022, que se estrelló en Barajas el 20 de agosto de 2008 causando 154 muertos, fueron difundidos ayer por la Cadena SER. La conversación entre Antonio García Luna, de 38 años, y su copiloto, Francisco Javier Mulet, de 31, es breve pero escalofriante.

Tras unas palabras preocupantes pero en un tono distendido del capitán ("vamos a tener que pedir no volar juntos porque las últimas veces siempre nos hemos metido en un guiso"), el diálogo pasa sin transiciones a una pregunta alarmada del copiloto ("¿fallo de motor?"), que se combina con una advertencia automática lanzada por el altavoz de la cabina ("stall, stall" (pérdida de potencia) y se resuelve en una dramática petición del comandante a su piloto: "Vuélalo, vuélalo, me cago en la mar", implora con un angustiado hilillo de voz.

Esta grabación, tomada de la caja negra del avión, no fue conocida hasta ahora ya que, en el estado en el que quedaron tras el impacto, estas palabras eran totalmente ininteligibles. Por eso, fueron enviadas para su limpieza a los servicios de acústica forense de la Guardia Civil, que lograron restituirlas.

La difusión de la grabación causó malestar entre los pilotos españoles. El Colegio de pilotos y el sindicato Sepla condenaron la filtración y cuestionaron además "las medidas claramente insuficientes e ineficaces adoptadas por los responsables de garantizar la seguridad y confidencialidad de dichas conversaciones".

Tanto el Sepla como el Copac recordaron que esta filtración supone una violación de la Ley de Seguridad Aérea, que establece el carácter reservado de la información, y responsabilizaron de ella al juez que instruye el caso o a la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil, ya que "las copias digitalizadas de las grabaciones solo pueden estar en su poder".

El Sepla destacó que la emisión supone una "evidente falta de ética" y viola el derecho a la intimidad de los pilotos, que aceptan voluntariamente ser grabados en sus puestos de trabajo con fines exclusivamente técnicos y de mejora de la seguridad aérea.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook