17 de septiembre de 2012
17.09.2012
Dimisión

Esperanza Aguirre: Una vida dedicada a la política

Esperanza Aguirre ha anunciado su dimisión tras pasarse los últimos 42 años en primera línea de la política

18.09.2012 | 12:52
Esperanza Aguirre, en una imagen de archivo.

Esperanza Aguirre deja hoy la presidencia de la Comunidad de Madrid tras casi nueve años en el puesto, en el que ha despuntado en la política nacional y ha demostrado que es una persona de firmes convicciones, obstinada pero decidida, una mujer que no para hasta alcanzar las metas que se propone.

Deja la primera línea política tras 42 años, casi nueve de ellos gobernando a los madrileños que dejan tras de sí, entre otras cosas, la mayor ampliación de Metro de la historia de la Comunidad, doce nuevos hospitales, la puesta en marcha y la consolidación de la educación bilingüe y, al final de su mandato, los recortes económicos mas drásticos que jamás haya conocido esta región.

Aguirre nunca se ha rendido. No lo ha hecho ni ante sus detractores, ni ante sus compañeros, ni ante el mismísimo Gobierno socialista, con pico y pala, el lema que hizo propio y que inculcó a los suyos.

Ha sido un azote fuerte para José Luis Rodríguez Zapatero, como él mismo lo ha reconocido alguna vez. Nada ni nadie ha arruinado sus proyectos, sus ideas; ni siquiera el polémico "tamayazo" consiguió arrebatarle su ilusión mas fuerte en sus 42 años en política: ser presidenta de la Comunidad de Madrid.

Nada ni nadie excepto la salud, que fue lo que le falló en febrero de 2011, cuando Aguirre supo que padecía un tumor cancerígeno en una mama, una noticia que cayó casi tan por sorpresa como ha ocurrido hoy, cuando ha anunciado que deja la presidencia de la Comunidad y su escaño de diputada, pero no la vida política.

Una carrera que le ha llevado a ser, desde los años 80, concejala en Madrid, ministra de Cultura, presidenta del Senado y hasta hoy, presidenta de la Comunidad de Madrid.

Aguirre ha salido airosa de una caída de helicóptero, de un atentado terrorista en Bombay y de un accidente de coche, pero a los casi 60 años le ha fallado la salud, una de las pocas cosas que se escapan de su control.

Fue la primera mujer en llegar a ser presidenta regional y la primera en abandonarla voluntariamente. Fue la primera presidenta del PP de Madrid y la primera que se va también libremente de ese puesto porque, según ha dicho hoy, no quiere una "bicefalia", y también es la más firme defensora de las ideas liberales, aun por encima a veces de las convicciones de su propio partido.

Siempre marcada por el ideario del liberalismo, presume de tener buenos amigos en el PP, empezando por el propio presidente, Mariano Rajoy; por su antecesor, José María Aznar, y por la siempre controvertida relación que ha mantenido desde hace años con el hoy ministro de Justicia y exalcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardon, con quien ha protagonizado algunos de los episodios más polémicos de su carrera política.

Aguirre ha ganado tres legislaturas sucesivas en la Comunidad de Madrid y siempre por mayoría absoluta; ha realizado varias remodelaciones en su Ejecutivo para superar crisis de Gobierno y siempre ha estado a su lado el hombre que hoy le sucede en el puesto, Ignacio González, y que ha sido vicepresidente regional desde noviembre 2003.

Firme luchadora, espontánea e incluso algo deslenguada en el "tu a tu", la hasta hoy presidenta se ha mantenido en su sitio hasta el final e incluso no hace ni una semana que pronunció el que sería su último discurso del debate sobre el estado de la región en la Asamblea de Madrid, el pasado martes.

Con toda seguridad, ese día Aguirre sabía que pronto anunciaría su dimisión pero eso no fue obstáculo para que hasta el final se hayan posicionado al lado de las víctimas del terrorismo y de espaldas a ETA, para que haya cuestionado la utilidad del Estado de las autonomías o, incluso, para que haya reclamado a los suyos que revisaran la financiación de Madrid porque estaba segura de que hay "algún error" en lo que el Estado da a los madrileños.

Aguirre se marcha con lágrimas en los ojos, dispuesta a seguir defendiendo sus convicciones políticas, aunque en un segundo plano y, tal y como no hace mucho anunció, es probable que retome su antigua profesión de técnico de Información y Turismo como dijo sucedería cuando dejase la presidencia regional.

Y se va de la sede de la presidencia madrileña de la Puerta del Sol el día en que se celebra en Madrid una huelga de Metro contra los recortes del Gobierno regional y cuando aún se desconoce dónde va a instalar Sheldon Adelson Eurovegas, la ultima ilusión de la presidenta, que ha soñado con poder crear miles de empleos que saquen a los madrileños de una crisis que ya afecta a 500.000 personas en esta autonomía.

Los que la conocen saben que Aguirre siempre habla, aunque lleve zapato plano, y tanto los que comparten sus ideas como los que no, saben que es difícil que una mujer así pase desde hoy a ser leyenda. El tiempo lo dirá.

42 años en primera línea de la política

Esperanza Aguirre contabiliza 42 años en política, en los que ha sido la primera mujer en la historia de España en ocupar la Presidencia del Senado y en ser elegida en las urnas presidenta de una comunidad autónoma.

Nacida en Madrid el 3 de enero de 1952 y licenciada en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid (1974), ganó las oposiciones al Cuerpo de Técnicos de Información y Turismo del Estado en 1976 y fue jefe del Servicio de Publicidad de Turismo.

De 1979 a 1982 ocupó diversos cargos en el Ministerio de Cultura: jefa del Gabinete Técnico del director general del Libro y de la Cinematografía (1979), subdirectora general de Estudios en la Secretaría General Técnica (1980), subdirectora general jefe del Gabinete Técnico del Subsecretario de Cultura (1981) y subdirectora general de Fundaciones y Asociaciones Culturales (1982).

Comenzó su actividad política a finales de los setenta en el Partido Liberal, formación de la que fue presidenta en Madrid (1983-1986).

En 1983 fue elegida concejal del Ayuntamiento de Madrid por Coalición Popular (AP-PDP-PL) y hasta 1987 portavoz municipal de CP en el área de Cultura y en el distrito de Moncloa.

Ese mismo año, a raíz de la moción de censura de Hernández Mancha, abandonó el Partido Liberal y entró en Alianza Popular (AP).

Miembro de la Ejecutiva Nacional del PP desde enero de 1996, el 27 de noviembre de 2004 fue elegida presidenta del PP de Madrid con el 91,99 % de los apoyos tras la retirada de la candidatura de Manuel Cobo.

Fue reelegida líder de los populares madrileños el 19 de septiembre de 2008 con el 96,34 % de los votos y el 28 de abril de 2012 con el 97,2 %.

Tras renovar su acta de concejal en junio de 1987, fue portavoz popular del distrito de Villaverde, del Instituto Municipal de Deportes y de la Empresa Municipal de Transportes.

Tras la moción de censura, en junio de 1989, contra el alcalde socialista Juan Barranco, que llevó al poder municipal a Rodríguez Sahagún (CDS), Aguirre se hizo cargo de la Concejalía de Medio Ambiente.

En febrero de 1993, siendo Álvarez del Manzano alcalde de Madrid, pasó a ser concejal de Medio Ambiente y Cultura y tercera teniente de alcalde.

Tras las municipales de mayo de 1995, fue nombrada primera teniente de alcalde y portavoz del Ayuntamiento madrileño.

En 1996 obtuvo el acta de senadora por Madrid en las elecciones generales del 3 de marzo, en las que fue la candidata más votada.

Nombrada ministra de Educación y Cultura el 5 de mayo de 1996, durante el primer Gobierno de José María Aznar, emprendió la reforma de la Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO) y de los planes de estudios universitarios, y potenció las Humanidades.

En enero de 1999 Aguirre fue sustituida al frente del Ministerio por Mariano Rajoy y el 9 febrero de ese mismo año se convirtió en la primera mujer en la historia de España en presidir el Senado.

El 16 de octubre de 2002 renunció a la Presidencia de la Cámara Alta tras ser designada candidata a la Presidencia de la Comunidad de Madrid. En las elecciones del 25 de mayo de 2003 el PP fue el partido más votado, aunque los 55 diputados alcanzados no le permitían gobernar en solitario.

El pacto electoral del PSOE e IU para sentar en la presidencia de la Comunidad al candidato socialista se truncó con la aparición de dos diputados tránsfugas en las filas socialistas, lo que obligó a repetir las elecciones el 26 de octubre de 2003. En esta ocasión, Aguirre consiguió 57 escaños, uno más de los necesarios para gobernar con mayoría absoluta, y el 20 de noviembre fue proclamada presidenta regional.

En 2007 encabezó de nuevo la candidatura popular a la Comunidad de Madrid en las elecciones del 27 de mayo y el 19 de junio fue investida presidenta por segunda vez.

El 1 de diciembre de 2005 sufrió un accidente de helicóptero en Móstoles (Madrid), junto al presidente del PP, Mariano Rajoy, y otras autoridades, sin resultar herida.

El 26 de noviembre de 2008 salió ilesa de una oleada de atentados terroristas en Bombay durante un viaje oficial a ese país.

En febrero de 2011, Aguirre se retiró de la vida pública durante unos días para operarse de un tumor de mama.

En las elecciones del 22 mayo de 2011, el PP renovó la mayoría absoluta en la Asamblea y el 15 de junio Esperanza Aguirre fue investida, por tercera legislatura consecutiva, presidenta de la Comunidad de Madrid. Tomó posesión del cargo al día siguiente.

En 2006 se presentó su biografía "Esperanza Aguirre. La Presidenta", escrita por la periodista Virginia Drake.

Posee la Banda de Dama de la Orden de Carlos III (1999), la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica (2004), la insignia de Dama Comandante honoraria de la Orden del Imperio Británico (2004) y la Medalla de Honor del Senado (2010).

Casada desde 1974 con Fernando Ramírez de Haro y Valdés, conde de Murillo con Grandeza de España, es madre de dos hijos: Fernando y Álvaro.

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