17 de junio de 2013
17.06.2013
La Opinión de A Coruña
Ministro de Defensa

Pedro Morenés: "La libertad no debe someterse a la seguridad, sino servirla y garantizarla"

"La conciencia patriótica hace grandes a las naciones: no puede haber derrotismo en aquéllos que aspiran a estar a la cabeza del mundo. Quien no lo entienda puede hacer ruido, pero nada más"

17.06.2013 | 00:00
Pedro Morenés.

"La seguridad debe garantizar la libertad, nunca someterla", afirma el ministro de Defensa, Pedro Morenés, en esta entrevista, a raíz de los programas secretos de vigilancia de EEUU filtrados a la prensa. Para Morenés, la "cultura patriótica" abunda entre los españoles. Y cree que eso es una garantía para el futuro, porque es "lo que hace grandes a las naciones".

-¿Existe entre los españoles un déficit de "cultura patriótica"?

-Yo creo que los españoles tenemos no solo una cultura sino también una conciencia patriótica ratificada en múltiples ocasiones. Especialmente, en tiempos difíciles. Eso es lo que hace grandes a las naciones. No puede haber derrotismo en aquellos que aspiran a estar a la cabeza del mundo. Quien no lo entienda así puede que haga ruido, pero no hace nada más.

-¿Cómo valora la evolución de la incorporación de la mujer a las Fuerzas Armadas, de la que se cumplen ahora 25 años?

-Lo valoro muy positivamente porque si en un sitio la igualdad es un valor indiscutible, ése es la milicia. Los valores que rigen la vida militar no distinguen de sexos. España es de los países de nuestro entorno que cuenta con más mujeres en sus filas.

-El Ejército está entre las instituciones más valoradas por los ciudadanos; los políticos, no. ¿Vive como una paradoja ser político y, a la vez, la cabeza visible del Ejército?

-Creo que las Fuerzas Armadas, que no siempre han sido bien entendidas, se han ganado a pulso su credibilidad. Es posible que quienes ejercemos tareas políticas estemos pasando por un déficit de credibilidad, pero no me parece justo que se meta a todos en el mismo saco. Hay quienes desde la vocación de servicio al interés general sacrifican muchas cosas para que España sea más próspera año tras año, sacrificando por ese objetivo su propia prosperidad. Por ejemplo, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

-¿En qué medida han contribuido a ese prestigio las misiones internacionales?

-Lo han hecho en dos sentidos. El primero, al integrarse plenamente con las organizaciones internacionales a las que pertenecemos y demostrar más allá de nuestras fronteras su magnífica preparación. Y también ha servido para la credibilidad de las propias Fuerzas Armadas dentro de nuestro país, en tanto que han supuesto demostrar capacidades operativas que la sociedad española desconocía que tuviesen nuestros ejércitos y la Armada.

-¿Los recortes presupuestarios afectan a la efectividad de las Fuerzas Armadas?

-Nuestra labor, en las circunstancias económicas actuales, es lograr que las Fuerzas Armadas sigan siendo tan eficaces como siempre pero más eficientes. Es verdad que desde hace cinco años el departamento que dirijo padece una constante pérdida de presupuesto y que estamos en un límite más allá del cual no sería razonable, por incrementarse los riesgos, reducir las partidas. Aún así, la defensa nacional está asegurada. Lo importante es que lo que tengamos, sean recursos humanos o materiales, tengan su operatividad garantizada.

-¿Cuál es el modelo de futuro del Ejército español?

-La clave, como en todas las organizaciones de estos y todos los tiempos, es la adaptación permanente a la realidad. Es decir, la utilidad, la plena operatividad. Estos objetivos se alcanzarán con estructuras cada vez más flexibles donde lo conjunto prevalezca sobre lo parcial.

-¿Cree posible salvaguardar las libertades civiles frente a la amenaza terrorista global?

-Las sociedades democráticas avanzadas tienen en sus mayores valores sus grandes debilidades. Me explico, la libertad permite actuaciones delictivas que no pueden darse en sistemas políticos donde dicha libertad no existe. Es una gran paradoja. Pero ni debe someterse la libertad a la seguridad ni hacer dejación u olvido de que la seguridad garantiza la primera. Sin seguridad no hay libertad. La seguridad sirve a la libertad, en definitiva. No debe servirse de ella.

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