07 de junio de 2015
07.06.2015

"No podemos mirar a otro lado", advierte el ministro de Defensa sobre el yihadismo

Los Reyes presiden su primer Día de las Fuerzas Armadas, que contó con la participación de 600 militares y un presupuesto de 140.000 euros, similar al de 2014

07.06.2015 | 01:47
Los Reyes, durante el desfile del Día de las Fuerzas Armadas.

El ministro de Defensa, Pedro Morenés, defendió ayer la presencia de tropas españolas en el exterior para luchar, entre otras amenazas, contra el yihadismo e hizo hincapié en que "no solamente es asumible, sino que es necesario", y además "no podemos mirar a otro lado". "Primero -prosiguió-, porque eso no evitaría el problema y, segundo, mirando al problema de frente tenemos que ser solidarios con nuestros países socios y aliados y con nuestra propia responsabilidad en la defensa de España. Y la defensa de España empieza hoy en esos sitios".

En unas declaraciones a TVE, previas al desfile militar celebrado en Madrid con motivo del Día de las Fuerzas Armadas, el primero que preside el rey Felipe VI, Morenés dijo que las Fuerzas Armadas son "parte fundamental" de la sociedad española y que sus miembros sienten el "reconocimiento que hace la sociedad hacia su trabajo, su vocación y su profesión".

Sobre el acuerdo que hará de Morón de la Frontera (Sevilla) base permanente de la fuerza militar de EEUU de despliegue rápido en el norte de África, el ministro explicó que es "fundamental" para España desde el punto de vista de su propia seguridad y desde el punto de vista de "la solidaridad con quienes están haciendo frente a los riesgos y las amenazas compartidas de manera multilateral y bilateral, como en el caso de Estados Unidos".

En el acto central del Día de las Fuerzas Armadas, Felipe VI y Letizia fueron acogidos con aplausos y gritos de "Viva España" y "Viva la Corona" de los cientos de personas que presenciaron la celebración. Y más vítores pudieron escucharse durante los 25 minutos que duró el acto.

La plaza de la Lealtad fue el escenario del acto de homenaje a los caídos y un desfile en el que no faltó el vuelo de la patrulla Águila, formada por siete aviones C-101, dibujando en el aire los colores de la enseña nacional. Tras oír el himno, el Rey pasó revista a las tropas. Inmediatamente comenzó el acto de homenaje a los caídos.

El momento más emotivo llegó cuando don Felipe colocó una corona de laurel ante la llama perenne del monumento, mientras sonaban los acordes de La muerte no es el final. Entonces se repitieron los aplausos del público. Con el Rey frente al monumento, sonaron nuevos acordes del toque de oración y las salvas correspondientes, al tiempo que volaron los aviones de la patrulla Águila.

Desfile

A continuación llegó el desfile. Unos 600 militares correspondientes a una unidad de la Guardia Real y cuatro compañías del Ejército de Tierra, Ejército del Aire, Armada y Guardia Civil marcharon a pie ante la tribuna de autoridades.

El acto, que manejó un presupuesto de 140.000 euros (similar al de 2014), pone colofón a la semana de las Fuerzas Armadas, durante la cual se han organizado 274 eventos en todas las comunidades autónomas.

La de ayer es la primera vez que don Felipe, que vestía uniforme del Ejército de Tierra, preside el acto central de la principal fiesta militar como capitán general de los ejércitos, en su calidad de jefe supremo de las Fuerzas Armadas. Doña Letizia, por su parte, apareció con un vestido de dos piezas en color blanco roto.

Tras el acto, los asistentes se dirigieron a la recepción oficial que ofrecieron los monarcas en el Palacio Real. Allí, el Rey trasladó a las Fuerzas Armadas la gratitud de los españoles por la labor que desempeñan y recordó a los soldados desplegados en el extranjero.

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