El presidente del Gobierno en funciones y líder del PP, Mariano Rajoy, advirtió ayer que la "radicalidad es real" en España y está "instalada" en una parte de la clase política, por lo que pidió el apoyo para su partido, que representa "la moderación". En el acto de presentación de los cabezas de lista del PP para el 26-J, en Madrid, Rajoy insistió en que lo peor que le puede ocurrir a España ahora es "volver a lo que se hizo en los años anteriores a la llegada del PP que generó una crisis de considerables proporciones".

El secretario general del PSOE y candidato a la Presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, instó por su parte a no dejar en manos de "intermediarios" el cambio que España necesita para "poner fin al este mal gobierno" de Mariano Rajoy, al que calificó de "mentiroso compulsivo". Sánchez cree que el 26 de junio es "una gran oportunidad" para decir "sí al cambio".