04 de noviembre de 2016
04.11.2016
El primer gabinete de la legislatura Reacciones en Galicia

El Gobierno español prescinde de ministros gallegos por primera vez en dos décadas

Rajoy rompe siete años de dirigentes de la comunidad al frente de Fomento tras Pastor y el socialista Blanco - El PP gallego confiaba en tener presencia tras la victoria del 25-S

04.11.2016 | 01:21
El Gobierno español prescinde de ministros gallegos por primera vez en dos décadas

Por primera vez en dos décadas, el Gobierno central carecerá de ministros gallegos, justo en el momento en que la comunidad es la única donde el PP goza de una mayoría absoluta en una era política caracterizada por la necesidad de pactos. El único dirigente de la autonomía en el Ejecutivo será su presidente, Mariano Rajoy, que ayer reveló la composición de su gabinete, en el que introdujo seis caras nuevas y prescindió de tres nombres.

Los populares gallegos medían en la alineación del Gobierno su grado de influencia tras su resultado en las elecciones del 25 de septiembre y en el partido se daba por sentado algún guiño a Galicia como consideración no solo al PP, sino también a un Alberto Núñez Feijóo al alza en la formación, por lo que la decisión de Rajoy causó sorpresa. Conselleiros de la Xunta y el propio Feijóo ya se mostraron la jornada anterior un tanto escépticos, aunque en las quinielas surgían nombres como Alfonso Rueda o Pilar Rojo. Ya justificaban que Galicia está muy bien representada en Madrid con Ana Pastor, que preside el Congreso y José Manuel Barreiro , que es el portavoz en el Senado, y el propio Rajoy. "No veo a ningún conselleiro con posibilidades de ser ministro", comentaban fuentes del Ejecutivo gallego, que perciben más opciones de que la presencia gallega alcance la segunda fila. De hecho, ese fue el destino de los conselleiros de Feijóo que Rajoy se llevó consigo en la legislatura en que tuvo mayoría absoluta entre 2011 y 2015.

Feijóo negó ayer conocer la composición del nuevo Gobierno de Rajoy unas horas antes de que este se la comunicase al Rey Felipe VI, pero ya descartaba dar importancia a la cuota territorial, lo contrario que hizo el líder de los populares andaluces, Juan Manuel Moreno, que casi al tiempo que Feijóo aseguraba que su comunidad siempre había contado con representación en el Ejecutivo estatal y aguardaba que volviese a ser así. Feijóo insistió en que Galicia ya cuenta con Rajoy. "A partir de ahí, con un presidente gallego, yo confío en el gallego", respondió ayer. Andalucía eleva su cuota de uno a tres ministros y Galicia pierde la única cartera que tenía hasta ahora.

Una vez se conoció la elección de ministros, el titular de la Xunta sostuvo que la elección del primero se ajustaba a lo "previsto" tras haber sido aupada Pastor a la presidencia del Congreso, y consideró "lógico" repartir cargos institucionales entre los diferentes territorios. Sin embargo, reconoció implícitamente la importancia del origen de los ministros al aludir a que la cartera de Fomento haya ido a parar al alcalde de Santander, Íñigo de la Serna. "Que el ministro de Fomento sea del norte de España no deja de ser una garantía de que las comunicaciones del norte sigan siendo una prioridad", añadió.

Galicia posee actualmente dos puestos relevantes a través de Ana Pastor y José Manuel Barreiro, pero ninguno cuenta con capacidad de decisión sobre partidas de gasto y en la ejecución de la acción del Gobierno. De hecho, la elección de la primera como responsable de Fomento, al igual que sucedió con el lucense José Blanco con el socialista Rodríguez Zapatero de inquilino en Moncloa, fue entendida como un espaldarazo a la inversión en la alta velocidad gallega; incluso recibió duras críticas por parte de los nacionalistas catalanes por mantener la inversión en la línea en plena crisis. Con la elección de De la Serna, se pone fin a siete años y medio de responsables gallegos al frente de la cartera más inversora del Gobierno, al margen del período en funciones de Rafael Catalá.

Feijóo ya restó importancia a la cuota territorial hace una semana, cuando centró el foco en las políticas y no en los fichajes, con una alusión al previsible retraso de la puesta en marcha del AVE a Madrid más allá de 2018. "No se lo oculto, espero sensibilidades con Galicia porque creo que nos lo merecemos, que las trabajamos y que hay cosas que funcionan en otras comunidades y en Galicia no. Por tanto, esas sensibilidades, con independencia del nombre y apellido de los ministros, sí que las espero", respondió Feijóo el pasado 27 de octubre.

A pesar del impulso del 25-S que recibió el PP con la mayoría absoluta de Feijóo, Galicia se queda sin un asiento en un Gobierno sustentado sobre una mayoría parlamentaria exigua que obligará a arduas negociaciones, de la misma manera que la investidura del propio Rajoy, solventada gracias a la abstención del PSOE, decisión que ha sumido en una profunda crisis al partido del puño y la rosa.

Al margen del período actual en funciones abierto tras más de 300 días sin Ejecutivo y dos elecciones generales, la ausencia de gallegos en el Consejo de Ministros solo se había producido durante dos legislaturas gobernadas por Felipe González: entre 1988 -tras la salida del hoy alcalde de Vigo, Abel Caballero- y 1996. De esa manera, queda lejos la cifra de cinco ministros de la comunidad que llegó a tener el socialista Rodríguez Zapatero -José Blanco, Elena Salgado, Elena Espinosa, César Antonio Molina y Francisco Caamaño- en diferentes etapas o los cuatro que trabajaron con Adolfo Suárez -José Manuel Otero Novas, Carlos Bustelo, Luis González Seara y Juan José Rosón-. En el primer caso coincidieron cuatro; en el segundo, tres.

El popular José María Aznar tuvo un máximo de dos caras gallegas, aunque fueron tres los militantes del PP gallego que se sentaron en alguno de sus consejos de ministros durante sus ocho años de Gobierno: Rajoy, como vicepresidente primero; Ana Pastor; y José Manuel Romay Beccaría.

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