La detención ayer por los Mossos d'Esquadra de la alcaldesa de Berga (Barcelona), Montserrat Venturós, militante de la CUP, tensó las relaciones entre los anticapitalistas y el Govern de la Generalitat en plena negociación de los Presupuestos.

Venturós, que se negó a comparecer ante el juez cuando fue citada los pasados 5 de abril y 17 de octubre por dos delitos electorales -por no retirar la estelada durante las elecciones autonómicas del 27S y generales del 20D-, cambió ayer de táctica y, tras ser detenida, decidió responder tanto al juez como al fiscal, ante los que ha alegado que ella no impidió a los Mossos que retiraran la bandera independentista. La alcaldesa fue liberada tras permanecer cuatro horas en los juzgados de la localidad.