El juez de la Audiencia Nacional José de la Mata dejó ayer en libertad al hijo pequeño del expresidente de la Generalitat de Cataluña Jordi Pujol, Oleguer Pujol, a quien se limitó a retirar el pasaporte, desoyendo la petición del fiscal, partidario de la prisión sin fianza.

Oleguer Pujol, que no podrá salir de España y deberá comparecer en el juzgado cada 15 días, es el último de su familia en comparecer ante el juez -ayer lo hizo durante cuatro horas- y está acusado de blanquear millonarias comisiones obtenidas en varias operaciones de compraventa, entre ellas la de 1.152 sucursales del Banco Santander en 2007, una operación por un montante de unos 2.300 millones por la que habría cobrado una comisión de 2,5 millones. El fiscal reclamaba su ingreso provisional en prisión para evitar la continuación del delito y para atajar las "maniobras de opacidad" detectadas durante su declaración ante el juez. El acusador público reseñó que las millonarias cantidades obtenidas por su mediación en las citadas compraventas fueron depositadas por Oleguer Pujol en una cuenta de Miami, después de que bancos españoles como La Caixa rechazaran ingresarlas.

La Abogacía del Estado y Podemos -personado como acusación popular- no se sumaron a la petición del Ministerio público. Pujol reconoció haber cobrado los 2,5 millones y admitió que en ese momento no los declaró a Hacienda, aunque alegó que hizo dos regularizaciones fiscales en 2012 y 2014.