La ministra de Defensa, Dolores de Cospedal, pidió ayer perdón, en nombre del Estado, por no haber reconocido con anterioridad ante los familiares la responsabilidad gubernamental en el accidente aéreo del Yak-42, en el que un total de 62 militares perdieron la vida en mayo de 2003, siendo presidente del Gobierno José María Aznar y ministro de Defensa Federico Trillo.

La ministra, que en ningún momento citó a Federico Trillo, formuló la petición de perdón, repetida hasta cinco veces, durante su comparecencia ante la comisión de Defensa del Congreso. Lo hizo en sus turnos de réplica a las intervenciones de los grupos. PSOE, Podemos y Ciudadanos le instaron a ello, ya que en la declaración de media hora con la que abrió la sesión no había aludido a este aspecto.

La comparecencia de Cospedal se celebró en una sala repleta, con gran expectación de los medios de comunicación y con la presencia de varios representantes de la Asociación de Familiares de Víctimas del Yak-42. "No tengo ningún problema en pedir perdón en nombre del Estado por no haber reconocido con anterioridad la responsabilidad del Estado a los familiares, y lo hago de corazón", dijo Cospedal.

En su declaración, la ministra explicó que el Gobierno ha decidido seguir el dictamen no vinculante del Consejo de Estado -del pasado 20 de octubre y conocido hace dos semanas- y, en consecuencia, reconocer la responsabilidad patrimonial de la Administración" en una próxima resolución que "mitigue al menos una parte del dolor", porque "las víctimas lo merecen, las familias lo necesitan y la sociedad nos lo pide", explicó.

"Tenemos la obligación moral de honrar la memoria de las víctimas, soldados españoles, que fallecieron en la tragedia del Yak-42 y pedir un justo y digno reconocimiento para ellas y sus familias", dijo Cospedal, quien añadió que "no hay consuelo posible en la muerte de un ser querido".

La ministra destacó las sentencias judiciales que en su día determinaron que no hubo acciones concretas de representantes del Ministerio de Defensa que fueran responsables del accidente, así como las sentencias condenatorias contra Ukranian Mediterranean Airlines y Chapman Freeborn, las compañías responsables del avión y de la contratación del vuelo, respectivamente.

De igual modo, Cospedal aludió a las indemnizaciones que estas compañías pagaron a las familias de las víctimas y recordó que hubo condenas para los militares responsables de la falsificación de las identidades de los restos de 30 de las víctimas. El general Vicente Navarro Ruiz fue condenado a tres años de cárcel, que no cumplió, ya que falleció a los pocos días de la sentencia. Los comandantes José Ramón Ramírez García fueron condenados a un año y seis meses cada uno e indultados en 2012 por el Gobierno de Mariano Rajoy.

Los grupos de la oposición resaltaron la importancia de la petición de perdón hecha por Dolores de Cospedal, pero no dieron por cerrado el caso. Así, el PSOE reclamó que cuando esté concluida la resolución anunciada por Cospedal sea Mariano Rajoy quien la presente ante el Pleno del Congreso y, de paso, pida perdón. Las familias, por su parte, agradecieron la petición de perdón pero exigieron que sea el propio Mariano Rajoy quien pida perdón públicamente a los 62 militares fallecidos en un desfile en su honor que, a su entender, debería convocarse el próximo mes de mayo, coincidiendo con el 14.º aniversario del siniestro.

El momento de mayor tensión de la comparecencia se produjo cuando, en nombre de Podemos, su secretario general, Pablo Iglesias, invitó a Cospedal a aclarar si, tal y como en su día dijo el extesorero del PP Luis Bárcenas, se pagó con dinero de la caja B del partido a los abogados de los militares acusados de las falsas identificaciones. Cospedal se negó a responder, alegando que relacionar los dos asuntos es "ignominioso" para las familias. "Me parece una vergüenza. Voy a darlo por no oído aunque ustedes estén en su derecho a decirlo. Me parece una barbaridad", sentenció.